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[iii] ecorehabilita l’eixample

Publicado el 05 mayo 2013 por Ecohabitatge
En el tercer y último post de la serie acerca de la Certificación Energética, queremos brindaros una visión más práctica de todos los factores comentados y expuestos en las anteriores entregas. Hablemos de números. El trabajo tiene como finalidad establecer los criterios de eficiencia energética a nivel pasivo para rehabilitar edificaciones de viviendas existentes. Para ello es necesario definir un “modelo de estudio”, el cual está situado en l’Eixample de Barcelona (Ensanche), para quien no lo conozca, se trata de un extenso barrio ubicado al norte de la zona central, definido por una característica trama ortogonal de calles con orientación SO y NE. Las edificaciones se disponen en el perímetro de las manzanas casi cuadradas dejando en su interior una espacioso patio de manzana. La creación de esta nueva concepción urbanística de barrio de mediados del siglo XIX,  se la debemos a Ildefons Cerdà, quien provocó un punto de inflexión en lo que a urbanismo se refiere, anteponiendo valores como la salubridad, la ventilación y la habitabilidad, generando un gran contraste con lo que se hacía hasta el momento. Cerdà también fijó aquellos parámetros urbanísticos, de distribución y estéticos de las edificaciones a construir en este nuevo barrio, siendo muchas de ellas de alto valor estético e histórico. Fotoplano de Barcelona con vista de la cuadrícula Eixample Definición de manzana tipo “Eixample”. Fuente: “La rehabilitació de l’Eixample” Debido a la importancia que representa este modelo en la ciudad de Barcelona y al amplio número de edificaciones caracterizadas por estos patrones, decidimos tomar una de ellas como edificio muestra para el desarrollo de los cálculos y justificaciones pertinentes. En concreto, la edificación modelo es de entre medianeras con fachada principal a SO, por tratarse de una de las mejores orientaciones para nuestra latitud y por ser abundante el número de viviendas con características similares. Carta estereográfica de Barcelona Plantas del edificio modelo, correspondiente a la tipología Eixample Sección del edificio modelo, correspondiente a la tipología Eixample Estas edificaciones en su momento fueron un gran avance en el mundo de la arquitectura, ya que la envolvente del edificio se planteó como un conjunto de capas que confieren la flexibilidad para adaptarse a las distintas situaciones térmicas y climatológicas locales, un clima templado mediterráneo. Actualmente, estas características de la envolvente siguen estando vigentes pero ya quedan desfasadas respeto al nuevo rumbo “energético” que está tomando el sector de la arquitectura, por eso destacamos el claro ejemplo de lo que pude representar para estas viviendas priorizar la rehabilitación “bioclimática” como ya hemos comentado anteriormente. Los elementos existentes del edificio son básicos para determinar cuál es su comportamiento térmico actual y qué estrategias podemos incorporar acordes a ellos, pero existe otro factor que a veces obviamos: el usuario. Éste también fue tomado en cuenta como hipótesis de partida para proceder al análisis del edificio modelo ya que, lógicamente, no todos los habitantes de un mismo edificio “utilizan” de la misma manera ni durante el mismo tiempo ni horas del día cada una de estas capas que conforman la envolvente (ventanas, porticones, contraventanas, etc.). Capas de las aberturas en la fachada principal de la tipología Eixample En las fachadas evidencian el distinto uso de estas capas por parte del inquilino (Casa Granell) A partir de estas hipótesis de partida, podemos concluir que el edificio muestra presentaba unos datos bastante “poco confortables” que obligan a sus usuarios a consumir más energía y en consecuencia, mayor gasto económico. Parámetros climáticos de la ciudad de Barcelona Resultados del estado actual del edificio modelo Apostando por unos objetivos y una visión reales al estudio, planteamos la inclusión de estrategias pasivas básicas, en la medida de lo posible, técnica y económicamente accesibles y viables para el usuario y que nos permitan comprobar cuál es su repercusión en la mejoría global del edificio: Estrategias para Invierno -   Uno de los factores clave de la tipología Eixample es la ausencia de aislamiento térmico en sus fachadas y cubiertas debido a que, evidentemente, ni siquiera existía el producto. Es por ello que es básica la incorporación de aislamiento térmico en las fachadas frías del edificio, de patio y en la cubierta, a ser posible de manera continua por el exterior cubriendo así los puentes térmicos. Los resultados evidenciaron que es la estrategia que más repercusión tiene en el comportamiento térmico del edificio. -   Carpinterías de PVC de triple cámara con vidrios bajo emisivos sustituyendo a las carpinterías de madera con vidrio sencillo, de 4 mm en el mejor de los casos. Estrategias para Verano -   Protección solar y vidrio bajo emisivo en el lucernario superior de los patios interiores, sabiendo que la “quinta fachada” (cubierta) es la que está más expuesta a la radiación solar. -   Aumentar la ventilación continua en patios interiores con posibilidad de que el lucernario de los patios se trate de un elemento que permita su obertura o cierre según se requiera. Con la incorporación de los datos facilitados por los propios fabricantes y obtenidos ya los resultados, una de las  conclusiones inmediatas que extraemos del estudio es alentadora: realmente con pocas estrategias pasivas a incorporar en la envolvente del edificio de esta tipología, podemos mejorar el comportamiento térmico del mismo sustancialmente, siendo más evidente en invierno, aumentando la temperatura del edificio en +3ºC. Como decíamos, estos datos son alentadores ya que pueden motivar al usuario a considerar la rehabilitación de su edificio o inmueble para que se traduzca en un mayor ahorro. De hecho, haciendo números gordos, se comprueba que con estas pocas estrategias adoptadas en el edificio modelo, se reduce en un 30% el consumo energético en calefacción, y como consecuencia, también en reducción de emisiones de CO2. Si estos son los resultados con disparidad en el uso de cada inmueble por parte de los propietarios, ¿qué sucedería si todos actuaran de manera simultánea? Pues bien, los cálculos para esta situación hipotética definen que la mejoría del edificio sería sin duda mayor, como mínimo en +0,5ºC en invierno. Lo que demuestra que estábamos en los cierto cuando hablamos de la importancia del usuario como “elemento generador o reductor del consumo de energía del edificio”, ya que es vital para el buen funcionamiento térmico del mismo. Para que esto pueda suceder, debemos entre todos, promover y concienciar sobre las buenas prácticas que al fin y al cabo, beneficiarán al propio usuario. Para casos similares al modelo de estudio planteado, de gran antigüedad  y donde la integración de materiales actuales en edificios del siglo siglo XIX no es fácil debido a que se deben conservar y respetar para que puedan perdurar durante muchos años más. Tanto el valor histórico como el estético deben ser compatibles con los nuevos requerimientos energéticos que se nos exige, por ello, no debemos perder de vista ninguno de estos aspectos intentando equilibrar la balanza. Esperamos que esta visión general de un caso concreto, os haya sido útil y hayan servido para comprobar que con pocas actuaciones el edificio puede mejorar significativamente y que unido a más estrategias pasivas y/o activas, podremos obtener una muy buena calificación energética de nuestro inmueble entendiendo que estas medidas no significan un gasto sino una inversión. Es evidente que el ahorro energético y la eficiencia energética de un edificio deben ser el presente y el futuro de nuestro sector pero ¿de qué manera podemos hacer entender al usuario que son necesarias unas buenas prácticas por su parte? ¿Es ética y efectiva la manera de actuar por parte de la administración pública mediante la imposición de nuevas leyes y normas? A vuestro parecer, ¿el peso de la rehabilitación energética en nuestro país será relevante a corto, medio o largo plazo dentro de los sectores de la arquitectura y la construcción? Los datos expuestos se basan en el trabajo final de Máster en Integración de Energías Renovables en la Arquitectura (UPC) de Montse Querol. Etiquetas: ahorro energético, ahorro energía, arquitectura bioclimática, calefacción, certificado energetico, certififcación energética, comportamiento térmico, consumo energía, eficiencia energética, Eixample, emisiones CO2, etiqueta energética, ETSAB, fachada Eixample, Ildefons Cerdà, rehabilitación bioclimática, rehabilitación edificios, rehabilitación Eixample, rehabilitación energética, sistemas activos, sistemas pasivos, UPC, usuario

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