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La Cartelera Maldita

Publicado el 30 octubre 2010 por Igork


harakiri

"Hara", las entrañas

 ¿Alguien me podría ayudar cortándome la cabeza? En caso contrario, no me sería imposible completar el harakiri. El motivo de mi deseos de usar la katana es la cartelera de cine de este “finales de agosto, principios de septiembre”. Paupérrima, ya vista sin ser vista, falta de ideas y arte.
De Mercenarios o des-Predators sólo diré que recomiendo seguir jugando con la PlayStation. Es más divertida y además en ella, tú eres el protagonista. Que los amigos de Stallone, con Arnie Pastanager a la cabeza, sean los nº1 en USA ya dice mucho de los humanoides y neandertalensis. Respecto a Airbender, visita obligada si tus hijos siguen los dibujos (mucho mejores), mi recomendación es sustituir su visionado por una pizza en algún local de barrio, de esos donde te sirven la 4 quesos sobre un mantel de cuadros rojos y blancos, como en El Padrino. En serio, ¿es posible organizar una huelga? Lástima que las salas ya estén vacías, que si no… Y volviendo atrás, otro que se ha muerto antes de tiempo, Night Shyamalan. Aunque como me bautizaron sin preguntar si quería el agua tibia o fría, creo en las resurrecciones. Muy lejos quedan El Protegido, El Bosque o El Sexto Sentido.
La gran decepción me ha llegado con DiCaprio, un buen nombre para una pizza con mozarella, también. Pena, penita, pena. Después de la portentosa Shutter Island, llega este plato de pasta sin salsa, sosa e insípida. Origen, de Nolan. Además, el bueno de DiCaprio nos regala una actuación más plana que una pantalla de plasma, con esa expresión rota del que sigue una dieta pobre en fibras. Tras un arranque brillante, el film cae en un horrendo onanismo circular que obliga a acariciar el mango de la katana y sospesar la posibilidad de no volver a pisar un cine en años.
¿Qué pasa aquí? ¿Qué los buenos artesanos están en la tele? ¿Que no hay dinero o expectativas de recaudación? Quizás estemos viviendo un período de transición hacia otro cine y, aquí el menda no se entera de nada.
Pero es posible hacer cine con bajos presupuestos (¡O cualquier cosa!), sólo se necesita un poco de amor, y no estoy hablando de la inefable Isabel Gemio. Por egemio, una película argentina que me cautivó, que debió costar la mitad de la mitad y aún menos que (la nunca vista antes, original ¡oh!) Centurión, por poner otro egemio. Me refiero al “Lado Oscuro del Corazón”, de 1992. Pues eso, sólo puedo tirar de videoteca. Viva Subiela y viva Benedetti, por supuesto.
Al no ser posible insertar el vídeo, dejo aquí el enlace: El Lado Oscuro del Corazón.

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