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Las deudas no son el fin de tu negocio

Publicado el 03 marzo 2010 por Iplanet @xwin
Las deudas no son el fin de tu negocioDeudas fuera de control, exceso de cuentas por pagar, proveedores exigentes, cada vez menos ventas, raquíticas utilidades y hasta la inminente quiebra de la empresa.
¿ Es el fracaso lo peor que podría ocurrirte ? Afortunadamente la respuesta es: NO, las deudas no son el fin de tu negocio.

Si acaso esto describe a la perfección tu experiencia actual, si además te invade una mezcla de sentimientos como frustración, desesperación, desánimo y algo de enojo contigo mismo, entonces debes seguir leyendo.
Comenzare por citar dos ejemplos importantes que personalmente me han ayudado a conservar la calma y la visión cuando los negocios no parecen marchar bien. Y si te sirve de consuelo, puedo confesarte que también estoy en la lista de personas a quienes algunas veces las cosas no le han salido nada bien.
Caso Donald Trump: Inversiones inmobiliarias.
Conocido como "el mago de las relaciones públicas", Donald ha construido uno de los imperios inmobiliarios más grandes del mundo, sin embargo, pocas personas saben que Donald Trump en sus inicios tuvo grandes tropiezos.  Se cuenta que al inicio de los años 90, después de varios fracasos en sus proyectos e inversiones, las empresas de la corporación Trump estuvieron al borde de la bancarrota con deudas que superaron los $1000 millones de dólares !!  ¿ Puedes imaginarlo ?
Sin embargo, la historia tiene un final que nos permite aprender grandes lecciones.  En primera, luego de una extensa y necesaria reestructuración de pasivos (deudas), el Sr. Trump logró recuperar la credibilidad, conseguir nuevos inversionistas, sanear sus empresas y levantarse nuevamente.  El resto es historia, hoy en día Donald Trump sigue siendo uno de los magnates inmobiliarios más respetados y reconocidos del medio con una fortuna personal estimada en $2700 millones de dólares.
Caso Robert Kiysaki: Billeteras para Sufistas.
Otro caso interesante a analizar es el del famoso inversionista millonario Robert Kiyosaki quien en su libro "El Cuadrante de Flujo de Dinero" cuenta una de sus experiencias de negocios.  Habiendo crecido en las playas de Hawai, en 1977 inicia el montaje de una fábrica de accesorios para los fanaticos del Surfing, corredores y deportistas en general.   El producto básicamente era un pequeña bolsa de nylon en colores vivos que tuvo gran aceptación.  El negocio era fenomenal y sus ganancias también lo eran.  Todo iba de maravilla hasta que repentinamente, el negocio se vino a la deriva.  ¿ La razón ?  Países como Taiwan, Korea y Hong Kong comenzaron a fabricar y exportar por millones el mismo tipo de accesorios que Kiyosaki fabricaba y sus precios de venta eran increíblemente muy por debajo de sus costos de fabricación.
Así que la empresa de Robert tenía solamente dos alternativas: competir contra ellos (algo que virtualmente era imposible y significaba la quiebra) o unírseles a los fabricantes orientales.  La segunda fue la elección de los socios. Sin embargo, las condiciones ya no eran las mismas, y si bien había utilidades sustanciales, la cultura de trabajo y el trato para con la gente hizo que después de un poco de tiempo Robert Kiyosaki perdiera el entusiasmo con este tipo de empresa.  Según sus propias palabras "mi corazón ya no estaba en el negocio y el negocio comenzó a hundirse.  Su espíritu comenzó a irse porque también se había ido el mío.  Yo no quería ser rico si eso significaba explotar a tantos trabajadores mal remunerados."  Finalmente la empresa desapareció.
Cerrar un negocio no es el final.
Como lo he mencionado innumerables veces en este blog, se requiere mucho valor, coraje y fortaleza para emprender un negocio.  El éxito no es una fórmula mágica sino el resultado de mucho trabajo y de enmendar constantemente el rumbo.  Sin embargo, el hecho de que eventualmente las cosas no salgan conforme a lo planeado o que las circunstancias puedan cambiar, no te hace un perdedor.
Decidí escribir este post para animar y orientar a muchos emprendedores que se que al igual que yo, en algún momento han sentido la desesperación de no saber como levantarse.   En la segunda parte compartiré algunos consejos prácticos para salir de las deudas, restaurar tu negocio y sobre todo, restaurar tu Espíritu Emprendedor y seguir adelante.  Espéralo!
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