Revista Talentos

Repartidor - Dealer

Publicado el 15 enero 2013 por Mewpher
Suena el roce de las cartas al ser barajadas, las cartas anónimas se van mezclando una y otra vez mientras el dealer mira con ojo crítico a sus contrincantes.
-    Corta. – Le dijo al que estaba sentado a su derecha.
El hombre, un joven no mayor que él pero con mirada desconfiada, coge la mitad de la baraja y la pone debajo de la primera. Después el dealer empieza a repartir a cada uno de los jugadores sus cartas.
-    Como saben estamos con Texas hold’em. Sin límites y tienen un máximo de dos recompras…
Mientras daba las instrucciones veía con ojo crítico a los demás, los examinaba, los revisaba, atento hasta el mínimo detalle el cual podría darle una victoria importante. Ellos hacían lo mismo a su vez.
-    Empecemos….
Las cartas estaban repartidas, el juego había empezado, estaban apostando no solamente dinero, sino algo más. Estaban apostando sus vidas en un último juego.
Uno de los jugadores sacó un habano y con una cerilla lo encendió, otros siguieron su ejemplo y el cuarto se empezó a llenar de humo. Empezaron las apuestas, cada vez iban subiendo más, las cifras estaban por los cielos hasta que en un momento…
-    All in…
El cuarto se silenció, todos miraban a quien había apostado el todo por el todo, aunque tenía la cara pálida por el miedo sus ojos reflejaban seguridad.
-    Acepto – respondió el dealer con seguridad.
Mostraron sus cartas, el dealer ganó, su oponente con la cara más pálida que antes le entregó sus fichas y se fue a otro cuarto. Se oyó un fuerte disparo, los demás jugadores se miraron a los ojos y siguieron con el juego.
El tiempo pasó lentamente, no hubo risas, no hubo conversaciones, el humo llenaba el ambiente y una fuerte tensión. Los jugadores iban perdiendo poco a poco, cuando lo hacían se iban a otro cuarto y después escuchaban un fuerte sonido.
Finalmente quedaban dos personas, el dealer y un contrincante mucho más experimentado que los demás.
-    Esto me recuerda a un juego que tuve alguna vez hace mucho tiempo…
-    No me interesan tus cuentos, ahora solo me interesa poder terminar este juego y sobrevivir.Dijo el dealer mientras veía el cuerpo inerte de un jugador que no quiso seguir las reglas, esas malditas reglas que escucharon de una grabadora cuando se despertaron.
-    Terminemos esta partida, all in. – dijo el dealer.
-    Pero ni siquiera has repartido…
-    ¡ALL IN!
-    … en ese caso acepto.
El dealer repartió las cartas, estaba blanco al igual que su oponente. Se vieron a los ojos y a una señal que acordaron sin decir mostraron las cartas. El dealer ganaba, tenía la mano más grande.
El último contrincante se levantó de su silla y se retiró a otro cuarto, el fuerte sonido de nuevo y todo había terminado.
Una puerta oculta se abrió detrás del dealer, la luz del sol se podía ver más allá, empezó a caminar hacia la luz, primero lentamente y después corriendo como escapando de una pesadilla.
-    “En realidad fue una pesadilla” – pensó mientras llegaba a la luz.
Mientras llegaba recordaba las primeras palabras de la grabación: “Hola a todos quiero jugar a un juego…”
The cars being shuffled sounds like a brush, those anonymous letters are mixed again and again while the dealer looked with a critical eye to his opponents.
- Cut. – He said to the one sitting on his right.
The man, a young one no older than him but with a suspicious look, took half of the deck and put it under the first. Then the dealer starts to distribute to each of the players their cards.
As you know we are with Texas hold'em. No limits and have up to two rebuys...
While giving the instructions he looked with a critical eye to the other, examine them, revised them, attentive to any detail which could give an important victory. They did the same in turn.
- Let's start....
The cards were dealt, the game had started. They were betting not only money, but something more. They were betting their lives in a final game.
One player took out a cigar and lit it with a match, others followed and the room began to fill with smoke. Bets started, each time they raised more and more...
- All in...
The room went silent, everyone looked at the one who had played all in, his face was pale with fear his eyes reflected security.
- I agree - the dealer said surely.
They showed their cards, the dealer won. His opponent face was paler than before. He gave his chips and went into another room. There was a loud bang, the other players looked into each other eyes and continued with the game.
Time passed slowly, there was no laughter, there were no conversations, smoke filled the air and a there was a strong tension. Players were slowly losing; when they did they went into another room and then heard a loud sound.
Finally there were only two left, the dealer and a much more experienced opponent than others.- This reminds me of a game I had a long time ago...
- I'm not interested in your story, now I only want to finish this game and survive.
The dealer said as he watched the lifeless body of a player who would not follow the rules, those damn rules they heard from a tape recorder when they awoke.
- I’ll finish this game, all in. - Said the dealer.
- But you have not even...
- ALL IN!
- ...In that case I agree.
The dealer dealt the cards; he was white like his opponent. They saw each other into the eyes and with a signal they showed their own cards. The dealer won, had the biggest hand.
The last opponent got up from his chair and went to another room, the loud sound again and it was over.
A hidden door opened behind the dealer, sunlight could see beyond, began to walk towards the light, first slowly and then running like escaping from a nightmare.
- "It was actually a nightmare" - thought as he came to light.
While running remembered the first words of the recording: "Hi all of you, I want to play a game ..."

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