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Publicado el 01 agosto 2013 por Marea
Permitame la descaradez de ser quién soy frente a un completo extraño.
Por favor, al menos, deténgase a escuchar
el silencioso nerviosismo que nos distancia,
o que me distancia a mí de cualquier otro ser humano.
Súmele a eso, que no me conoce,
que yo no tengo idea de quién es o cómo se llama.
Pero que me bastan sus ojos para verme,
para vernos, para verl@ a usted y  a la toda la humanidad.
Sepa, con la firmeza de los peñascos que forman sus piernas,
que todas las miradas del mundo se conviven en la suya.
Cómo había querido yo Encontrarme Con Alguien
para no decirnos nada y mirarnos,
o para decirnos algo mirando a otro lado;
para esas cosas raras
que tiene la vida ajena a la propia existencia.