Finalmente desatornillo el cajón de la persiana y sales volando.
Revista Talentos
Desde hace varias noches, siempre de madrugada me despiertas con esos ruiditos insistentes: · · · — — — · · · En ese estado de placentera somnolencia creo entender que quieres decirme algo, sospecho que utilizas el código morse. · · · — — — · · · Cierro los ojos, no quiero oír, ¡vete!
Finalmente desatornillo el cajón de la persiana y sales volando.
Finalmente desatornillo el cajón de la persiana y sales volando.
