4 ideas para la innovación social y una fórmula

Publicado el 03 abril 2014 por Quique
Alaska,  3 de abril de 2014,
Esta semana les explicaba, a mis alumnos de pedagogía de la UdG, elementos para la innovación educativa, basados en varios aspectos comunes de experiencias educativas exitosas en el mundo. Me di cuenta, preparando la clase, que algunos de esos elementos son perfectamente extrapolables a la educación social.  ¿Innovación? ¡Ejem! Sí, ya sé, está ya muy sobado, y yo siempre voy repartiendo estopa a las moderneces. Pero no voy a poner "repensar los servicios sociales", o algo así, y que no me lea nadie. Son cuatro ideas y podrían ser muchas más, para eso estás tú, querido lector. 
1. POTENCIAR LAS CAPACIDADES DE LAS PERSONAS.
La experiencia de Specialisterne, que empieza a implantarse en España, es clarificadora. Specilalisterne es una consultoría que contrata a personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Comprobaron que algunas personas con TEA, TDAH o Asperger, tienen habilidades que les permiten ser profesionales brillantes en tareas que a otros les resultan aburridas o muy complicadas. Preside su logo un diente de león con el lema: ¿buena o mala hierba?. ¿Arrancas el diente de león porque no sirve para nada o aprovechas sus posibilidades culinarias o medicinales?. Creo que nuestros sistemas están muy enfocados a  factores de riesgo, listados de problemáticas, etc. y el foco no está puesto en el potencial de la persona, que suele estar más oculto.En este apartado también se incluye la potenciación de los profesionales y de los equipos. Sueldos acordes con la responsabilidad, buenos espacios de trabajo, motivación. Es importante aquí la figura del jefe. Jefes que no se llenen la boca de "innovación" y aparenten ser muy modernos, pero que luego implementen prácticas laborales del siglo pasado. 
2. REDEFINICIÓN DE LOS ESPACIOS

Mira la foto. ¿Qué es?  ? ¿Un gimnasio? ¿Un centro cívico? ¿Un polideportivo?Es una escuela finlandesa. Y no es el patio. Sí, de acuerdo, los finlandeses tienen pasta y se la gastan en educación. Pero creo que se trata de darle otros usos a los espacios con los que contamos. Hay espacios que promueven la creatividad, el trabajo colaborativo, la difusión de ideas, la relajación, el juego creativo. Levantarse de la silla de vez en cuando es sano, para la mente y para el cuerpo (que se lo pregunten a Steve Jobs y  sus largos paseos, de los que salieron cada uno de sus lindos juguetitos).  Espacios amplios, funcionales, donde se reproduce el efecto máquina de café (vas a un congreso y ¿dónde se habla de lo más interesante?  Networking puro). También hay espacios que promueven todo lo contrario. Creo que los espacios donde desarrollamos nuestro trabajo, donde nos coordinamos, etc. suelen ser bastante anti-todo.Es más una cuestión de filosofía que de dinero. De hecho, la práctica del coworking, profesionales diferentes compartiendo un mismo espacio,  no solo ahorra, sino que crea sinergias (con perdón) entre ellos. 
3. LAS TICPongámonos serios. En general, el gremio no está utilizando las TIC como debiera. Una tablet no es un libro de papel. Estaría bien aprovechar las experiencias de algunas de las escuelas más exitosas del mundo. Por ejemplo: 1. la práctica del BYOD (trae tu propio dispositivo) ¿Por qué no aprovechar los propios recursos tecnológicos de las personas a las que atendemos?. 2. Las plataformas 2.0 de algunas escuelas que comparten y elaboran los currículos con la participación del profesorado, los padres y los alumnos (¿cuantas plataformas online tenemos en lo social en las que profesionales, familias y agentes sociales,  participen mediante chats, blogs, etc?), 3. La experiencia de los MOOC, cursos online, masivos y abiertos. (¿cuantos de nuestros usuarios están haciendo formación online, de calidad y gratuita?), ¿y cuantos, en un tiempo de saturación de los servicios,  están siendo atendidos online en temas burocráticos, dejando los espacios presenciales para la intervención de calidad? 
4. FOMENTAR EL ESPÍRITU CRÍTICOParece que en el último informe PISA hemos suspendido en las tareas que exigen reflexión, imaginación o creatividad para la resolución de temas cotidianos. Como comentaba para El País Pablo Zoido, analista de la OCDE: “Hace falta una transformación de todo el sistema más acorde con el tipo de competencias actuales. Los mercados laborales demandan pensamiento crítico, creatividad, intuición, trabajo en grupo." Creo que los que trabajamos en lo social tenemos un sesgo crítico que apunta a la la responsabilidad de la sociedad en lo que le pasa a las personas (como tiene que ser, por otra parte) pero no trabajamos tanto la responsabilidad personal de las decisiones individuales que se toman y sus consecuencias. La autonomía de la persona, la reflexión sobre la solución a sus propios problemas. El trabajo en grupo, la búsqueda creativa de soluciones.  Esto también apela al profesional: la necesidad de cuestionarse, siempre, sus lugares comunes.
Y LA FÓRMULA
Copiada directamente de Victor Küppers, donde V es el valor, es el conocimiento,  h las habilidades y a la actitud. Los conocimientos y las habilidades (la experiencia) suman, pero la actitud es lo que multiplica. Las dos primeras son importantes, sin duda (como dice el propio Krupper, no hay peor jefe que un inútil motivado). Pero lo que marca la diferencia es la actitud. Creo que es una buena fórmula para intentar superar tiempos difíciles. 
____________Mañana viernes, representación de Educador social en Alaska (remasterizado), en el Almazen. Sorteamos un libro entre los espectadores y, sobre las 22h, Rafa y yo haremos su presentación oficiosa. ¡Os esperamos!
http://factorialossanchez.blogspot.com