
Hoy veo golondrinas
que vienen de los campos,
pasando por jardines
y aleros de tejados.
Su vuelo es fantasía
llevándote a los lagos,
a cimas de montañas
y a sueños de muchachos.
Ya está la primavera
presente en el regazo
y están las golondrinas
del niño enamorado.
El joven que despierta
con pecho de muchacho
y busca sentimientos
y besos de otros labios.
Ya brotan margaritas
y el campo viste blanco,
con tiras de amarillo
y azules de entreacto.
Ya están las golondrinas,
de nuevo, aquí, volando,
dejando su ternura
y amor por todos lados.
Benditos son los versos
que suben a lo alto,
salidos de las almas
que atienden su reclamo.
"...Amar la primavera
y amar sin ser un sabio,
amar a quien te ama,
y unir, con él, tu mano..."
Rafael Sánchez Ortega ©
29/03/25