Revista Literatura

9- Continuación Capítulo 7 “La venganza del segundo Emuloide”

Publicado el 05 octubre 2015 por Cronicasdmm

–  ¡ALEXIS POR QUE NO NOS LO DIJISTE! –Alexis hace oídos sordos, aunque cierto rubor en sus mejillas lo acusa. Katherine, en tanto, llega aterrada donde sus amigos que la reciben. Un molesto Rodríguez se acerca un poco pero a cierta distancia de los Emuloides y a viva voz le vuelve a preguntar y esta vez Alexis le contesta a viva voz pero sin verlo a la cara.

–  ¿Crees que es el momento adecuado para hablar? –Rodríguez se queda en silencio y después toma su celular y hace un llamado, luego trata que ninguna persona se meta en la pelea pero repentinamente un fuerte sonido se escucha de la grieta y un Emuloide Superior de mayor tamaño y muy fuerte sale del agujero lanzando pedazos de roca por los alrededores, aumentando así el tamaño de la grieta y alejando más a los curiosos. –Alexis estaba encerrado sin ninguna vía de escape, a su espalda solo había una reja y a los lados arbustos y al frente 6 Emuloides, y solo uno ocupaba su atención y con tono de voz bajo dice.

–  Ya era hora que salieras. – Su mirada notaba mucha tranquilidad pese a la desventaja numérica. Mientras tanto el Sargento le dice a todos los que están cerca de ahí, que por ningún motivo se metieran en la batalla que estaba por comenzar o sino todo se convertiría en un desastre. –Patricia muy preocupada y asustada le pregunta.

–  ¿Por qué dice eso Sargento? Alexis no podrá contra todos ellos. – El Sargento con mirada desafiante le contesta sin verla al rostro, sus ojos están centrados en la escena entre los seis Emuloides y Alexis.

–  No podemos ayudarlo, él está solo en esto y nosotros solo podemos alentarlo. –Patricia mira a su amigo y comienza a alentarlo, los otros le siguen de inmediato. Alexis al escuchar los alientos de sus amigos solo sonríe y con esa sonrisa toma posición para pelear y decir en forma muy desafiante.

–  Vamos, no tengo todo el día… Ataquen. –Tres de los cinco Emuloide Superiores se lanzan a la lucha, Alexis se queda esperándolos con una sonrisa y una mirada llena de serenidad y ya cuando estaban muy cerca de él, se enseria y su sonrisa desaparece para después con mucha maestría y velocidad lanzar una patada lanzando al Primer Emuloide de la izquierda contra la reja de la casa que estaba al frente de ellos, la caída es tal que la reja queda destrozada. El Segundo Emuloide le pega un violento golpe en el pecho, este resiste el golpe y como respuesta Alexis le lanza un golpe que evade dicha criatura pero lo recibe el tercer Emuloide que aparecía detrás de la segunda, y lo hace dar vuelta en el aire y caer seco al suelo.

   Mientras la pelea transcurre, el Sargento llama y vuelve a llamar por su celular en busca de ayuda pero en eso se queda estático al ver que Alexis es golpeado fuertemente y es lanzado violentamente contra un poste de luz. Y ve que rápidamente un Cuarto Emuloide lo ataca lanzándole un violento puño a la cabeza, Alexis soportando el dolor del ataque anterior logra esquivar dicho golpe moviendo su cabeza a un lado, logrando además sujetar el brazo del Emuloide y de inmediato le pega una patada en la cintura y luego le quiebra el brazo. El Primer Emuloide, que había sido lanzado contra una reja, rápidamente lo ataca, Alexis suelta al cuarto Emuloide y da un gran salto apoyándose en el cuerpo del mismo, pasando así por arriba del Primer Emuloide que con su ataque destruye en dos el poste de luz, el cual cae encima de los dos, o sea el cuarto y el primer Emuloide que mueren instantáneamente. Alexis ágilmente evade un trozo del poste, pero al hacerlo un quinto Emuloide lo ataca por detrás pegándole en la espalda, Alexis no alcanza a recobrar el sentido y el tercer Emuloide que había quedado fuera de servicio por momentos y había vuelto en sí, le pega una patada en plena boca dándolo vuelta en el aire y cayendo duramente en el suelo. El Emuloide estaba por pegarle una segunda vez, pero Alexis milagrosamente, con su boca sangrante, se da vuelta en el suelo y detiene dicho ataque con sus manos y rápidamente le hace una zancadilla a su enemigo, el Emuloide estaba por caer al suelo, pero Alexis a gran velocidad le pega una patada en la cabeza quedando, a la vez, de pie, harto seguido lanza a la criatura hacia el quinto Emuloide que estaba por atacarlo. Después, el segundo Emuloide, quien le dio el primer golpe, lo ataca. Alexis se defiende utilizando su brazo izquierdo, pero la potencia del golpe lo lanza en contra del único Emuloide Superior que no atacaba, el sexto Emuloide, el último en salir de la grieta, este lo sujeta del cuello y con voz tenebrosa y de tono escalofriante le dice al oído.

–  Peleas bien, pero así no me ganaras. – Las palabras del Emuloide dejan estupefacto a Alexis quien no puede creerlo, por primera vez un Emuloide le habla y eso lo deja muy asustado. El Emuloide lo empuja hacia donde están los tres Emuloides restantes, el Segundo, el Tercero y el Quinto ya que el Primero y el Cuarto habían muerto aplastados por el poste de luz, Los tres que quedaban comienzan a atacarlo a la vez. Alexis a pesar de la diferencia numérica se defiende pero su defensa no es tan fuerte y los Emuloides logran golpearlo varias veces, aun así, Alexis no baja su defensa y en medio de los ataques se fija en los cables de electricidad que siguen lanzando chispas por la caída del poste de luz, entonces aprovecha un descuido de uno de los Emuloides y le pega una patada haciéndolo retroceder unos cuantos pasos. Alexis al hacer esto, recibe un fuerte golpe en la frente por parte de otro Emuloide, el violento golpe le abre la herida en la frente de hace unos días, pero aun así, logra sujetar el brazo del que lo ataco y con gran violencia y mucha fuerza lo lanza a los cables de tensión electrocutándolo hasta morir. Harto seguido otro Emuloide le lanza un feroz golpe que Alexis detiene con su mano izquierda para después propinarle una violenta patada de media vuelta a un costado del rostro lanzándolo también a los cables de tensión. Tal movimiento lo deja resentido de su mano izquierda herida, aun así soporta el dolor por que faltaba el quinto Emuloide Superior que recién se coloca de pie para atacar, este sé dirige con toda rapidez en contra de Alexis y le lanza un golpe. Este como si adivinara el movimiento lo esquiva y con rapidez le pega una violenta patada de media vuelta en el pecho, estrellándolo nuevamente en la reja destruida, incrustándose así, varios hierros en el cuerpo, muriendo a los pocos segundos. Toda la gente que observaba la pelea, grita de alegría, pero los amigos de Alexis y el Sargento saben que la batalla recién está comenzando. Alexis a pesar de estar sangrando suavemente por la frente y por la boca, y con sus brazos llenos de rasguños y su mano izquierda adolorida, tenía fuerzas para la lucha final.

El Emuloide superior ataca inmediatamente, y la mirada de Alexis se hace más intensa mientras pacientemente espera la llegada del Emuloide. El choque es en segundos produciendo un violento sonido y ambos desaparecen. Tal escena deja asombrados a todos. Jim muy anonadado se pregunta.

–  ¿Pero dónde están?– El Sargento con la cabeza mirando hacia el cielo, le contesta.

–  Están en el cielo a unos 6 metros de altura. – Jim y los demás ven hacia el cielo y ven dos siluetas que van cayendo rápidamente al suelo y al momento de tocar suelo se separan para luego chocar de nuevo y una voz que dice.

–  ¡Vamos Alexis! –Todos ven hacia esa persona que es nada menos que Susana Alvarado que llega acompañada de Mariana, Alejandro, Rodrigo y Natalia. El Sargento Rodríguez pregunta.

–  ¿Quién eres tú? –Susana no contesta, pero si lo hace Alejandro.

–  Somos amigos de Alexis, venimos de parte del General quien pidió que grabáramos la pelea. Rodríguez que estaba con cámara en mano le dice a Alejandro.

–  Eso es lo que estoy haciendo. –Susana y Mariana alientan a Alexis con todas sus fuerzas pero Katherine quien a pesar de no conocerlas en absoluto, siente un poco de impotencia al ver como ellas lo alientan y ella no poder hacerlo por la preocupación que sentía en su corazón.

Mientras en la pelea, Alexis y el Emuloide pelean con todas sus fuerzas. A medida que avanza la pelea, esta se torna más cerrada. Alexis se defiende muy bien al igual que el Emuloide hasta que… ambos dan un gran salto para pegarse, simultáneamente, una violenta patada en pleno aire, uno de ellos cae, pero a causa del radiante sol que hay, no se puede ver quién es, pero una persona sabe quién es.

  • ¡ALEXIS, NO! – Susana y Mariana no pueden creer lo que ven, la última se tapa la boca y con lágrimas en los ojos ve algo tragico. Los demás al escuchar tal grito presienten lo peor, incluso Katherine que derrama algunas lágrimas al ver que es Alexis quien cae fuertemente al piso quedando momentáneamente fuera de combate pero recupera el sentido al segundo solo para ver como el Emuloide cae fuertemente con sus pies sobre su pecho lanzando un desgarrador grito de dolor. Luego la criatura lo toma de las piernas y le da varias vueltas para después lanzarlo fuertemente contra unos hierros de la reja dañada, Alexis se incrusta un fierro delgado en el hombro derecho produciéndole un intenso dolor y la sangre rápidamente brota de la herida. Un silencio inundo el lugar, algunos ya temían lo peor. Alexis estaba sin poder hacer nada. Susana no puede creer que su amigo y ex Líder esta por morir frente a sus ojos y ella sin poder ayudarlo. Mariana llora desconsoladamente. Jim y los demás no dejan de alentarlo a pesar de las lágrimas que brotan de sus ojos. Y Katherine queda perpleja al ver como Alexis parece estar ya entregado.

El Emuloide al ver a su presa, sabía que era su momento de gloria, es por eso que sé dirige tranquilamente hacia el lugar donde yace su víctima, solo faltaba darle el último golpe para concretar su venganza. En tanto Alexis le costaba verlo, su vista comenzó a nublarse y combinarse con la sangre que caía de su frente. De a poco siente que el cuerpo se le adormece, con dificultad mira su mano izquierda que ya no pueda moverla. Ve hacia el Emuloide y no lo nota con claridad, hasta que la visión se despeja pudiendo ver como el Emuloide estira el brazo izquierdo al igual que su mano la cual toma un brillo radiante de color rojo que lentamente sobresale de la mano del Emuloide, tomando la forma de una espada en forma de colmillo, muy parecida a las que usaban los Samuráis, en segundos se solidifica la espada y el Emuloide la toma con ambas manos y sigue acercándose a su presa. A lo lejos el Sargento queda sorprendido ante el reciente acto del Emuloide.

–  Esto es nuevo, no sabía que podía sacar una espada de sus manos. Si es atacado con eso, Alexis ya no tiene oportunidad para ganar. –Susana mira al Sargento y le pregunta casi en gritos desesperados.

–  ¡¿Pero acaso no podemos hacer nada, como lo dejaremos morir así?! – El Sargento baja la vista para luego levantarla nuevamente, como si hubiera recordado algo y se lo dice a Susana.

–  A todos nos dan una espada cuando nos convertimos en soldados de la Armada, la tengo en el auto, ve y búscala, rápido. –Susana corre abriéndose paso en medio de la masa de gente que está observando la pelea. Alexis al ver dicha espada, trata de luchar incansablemente para sacarse el fierro incrustado de su hombro pero sus fuerzas tal como vinieron se van, y su visión nuevamente se torna débil y borrosa, sus oídos comienzan a escuchar como una cascada, que le impide oír las voces de sus amigos. Y lentamente su conciencia lo va dejando, lentamente Alexis deja de moverse a pesar que sus amigos no dejan de alentarlo, ya no daba más, solo quería descansar, cierra sus ojos esperando la muerte, hasta que…

–  ¡ALEXIS ERES UN IDIOTA, LEVANTATEEEE! –Tales palabras hacen que vuelva en sí y lo primero que ve es a Katherine de rodillas en el suelo, cubierta de lágrimas y con un rostro sumergido en la furia, sin saber que todos la ven también. Alexis al verla tan molesta se llena de una fuerza renovada y con algo de dificultad logra zafar su hombro del hierro incrustado. El Emuloide ve con sorpresa como Alexis se pone de pie, y ve que la mirada de este, está llena de vida y con una voz fuerte le oye decir.

–  No me vencerás. Todavía, todavía tengo fuerzas para luchar. –El Emuloide al verlo tan decidido se molesta.

–  ¡Maldito, TE MATARE! –Tanto el Sargento como todos ahí, quedan en silencio al escuchar las palabras del Emuloide quien corre en contra de Alexis, con la espada de luz en sus manos. Alexis solo lo espera, el Emuloide salta y lo ataca con violencia con su espada pero algo se cruza en el camino hacia el cuerpo de su presa. Es nada menos que una espada que Alexis usa para bloquear el ataque. Y con una mirada desafiante le dice al Emuloide.

–  Ahora estamos iguales. –El Emuloide le contesta.

–  Igual morirás – El Emuloide ataca nuevamente a Alexis pero este se olvida por completo de sus dolores y da un gran salto pasando por arriba de la criatura, a pesar de sus heridas, el salto que da es magistral. Alexis se da vuelta y ataca al Emuloide con la espada, pero solo ataca el aire ya que el Emuloide salta quedando fuera del alcance para después atacar. La batalla se torna más y más violenta, y a duras penas Alexis logra llevar el ritmo. Sin darse cuenta cada movimiento hace que su cuerpo derrame más y más sangre. Además le cuesta mucho usar su hombro derecho y su mano izquierda, aprovechando esa lentitud el Emuloide alcanza a herirlo en pleno estómago, la herida no alcanza a ser profunda gracias a que Alexis alcanzo a saltar hacia atrás. Los segundos pasan y Alexis nuevamente siente que sus energías lo abandonan y lo peor es que el Emuloide lo sabe muy bien y Alexis no tarda en reconocerlo.

–  Si la… lucha sigue así… moriré…moriré muy… pronto. Tengo que terminar la batalla……. ¡AHORA!– Alexis saca sus últimas fuerzas y ataca con todo al Emuloide. El choque de ambas espadas produce una pequeña onda de choque que resquebraja el pavimento del lugar. Tan intensa es, que ambos son separados violentamente. Alexis cae entre la gente que observa la pelea, mientras que el Emuloide se estrella contra la entrada de una casa destruyéndola por completo.

–  ¡ALEXIS, ALEXIS!– La voz es de Katherine que ve inmóvil a su amigo tirado sobre las personas que tratan de levantarlo. Repentinamente se escucha una gran explosión proveniente de la casa donde cayó el Emuloide. Harto seguido Alexis abre los ojos levantándose con mucha dificultad, ayudándose de las personas pero Katherine fuera de sí lo abraza diciendo.

–  ¡No, no, no te levantes por favor, quédate conmigo! –Alexis no le hace caso, sin verla a los ojos la empuja hacia un lado cayendo en los brazos de un sorprendido Jim que ve como la mirada de su amigo está centrada, sola y únicamente en el Emuloide que sale de entre los escombros, con parte de la cabeza descubierta que permitía ver el cabello azul manchado por lo que parecía ser sangre. Al caminar hacia su enemigo crea nuevamente la espada luminosa de color rojo y luego de crearla corre en pos hacia su enemigo, quien también corre al encuentro con él sin darse cuenta que es seguida por la mirada de su madre quien muy seria solo observa. En segundos chocan con gran fuerza sacando chispas de las espadas, para después seguir luchando. Alexis con todas las fuerzas que le quedan, logra herir profundamente al Emuloide en la espalda, pero la criatura no se queda atrás y con gran furia lo ataca pero Alexis se defiende con la espada la cual no soporta la velocidad de ataque del Emuloide y se quiebra en dos. Alexis mira con terror la espada rota y al Emuloide que se prepara para atacar nuevamente. Indefenso decide darlo todo, incluso arriesgando su propia vida. Entonces, con sagacidad y valentía detiene la espada con sus manos desnudas colocándola a los lados de la espada pero es tal la fuerza que decide usar su cuerpo para frenar dicha espada la cual se incrusta en su hombro izquierdo haciendolo grita de dolor sintiendo también como su carne es desgarrada por la espada. Con tal dolor cae arrodillado al suelo, aun así, resistiendo el dolor con toda su alma, usando las palmas de sus manos y con mucha fuerza devuelve la espada golpeando al Emuloide en el cuello y la espada luminosa cae al suelo. Alexis no le toma importancia a su hombro malherido y ataca al Emuloide con una gran patada y luego como si estuviera poseído toma la espada, pero esta se desintegra en sus manos. El Emuloide aprovecha ese instante y lo ataca, pero Alexis con agilidad le pega una patada de media vuelta en el aire y lo hace dar varios giros en el aire para luego caer con violencia al suelo. Alexis también cae al suelo pero este rápidamente se pone de pie. Al ver en el suelo al Emuloide le dice.

–  Puede que seas más fuerte que yo, pero aun así, no me vencerás, no ante… ella. Alexis mira intensamente a Katherine que lloraba desconsoladamente pero el Emuloide sorpresivamente se pone de pie y lanza un violento golpe a un indefenso Alexis que desaparece repentinamente. El Emuloide solo golpea al aire y ve en segundo a su enemigo que se impulsa del suelo pegándole un violento gancho que recorre todo su torso hasta el mentón, es tal la violencia del golpe de Alexis, que el Emuloide es levantado por lo menos un metro del suelo, pero no era todo, Alexis luego de dar el golpe gira en el aire y con agilidad le pega una violenta patada de media vuelta en pleno cabeza del Emuloide. Tal patada lo deja girando en el aire cayendo a distancia y con violencia al suelo. El Emuloide se levanta rápidamente mostrando su rostro y su dentadura totalmente fuera de su lugar. Alexis cae de pie e inmediatamente corre a atacarlo pero el Emuloide le pega un sorpresivo gancho al mentón que lo hace dar una vuelta y media en el aire pero logra caer de pie e inmediatamente, y con toda la boca y la nariz sangrando, se impulsa del suelo, el Emuloide lo espera y le lanza un golpe, pero nuevamente Alexis desaparece y el Emuloide golpea al aire para después sentir un intenso golpe en su abdomen y ser elevado por los aires y cuando estaba por caer. Alexis en una extraña posición estira su mano izquierda hacia el frente y justo cuando el cuerpo del Emuloide pasa frente a su mano, una fuerza descomunal envía al Emuloide hacia los cables de tensión, la fuerza es tal que los cables de tensión se van con él estrellándose contra la reja incrustándose varios hierros mientras es electrocutado, sufriendo una muerte terrible. Alexis ve como el cuerpo del Emuloide se quema producto de la electricidad. En ese momento sabe de su victoria y con dificultad mira hacia atrás en dirección a donde esta Katherine. Logrando ver la mirada de ella y su bella sonrisa bañada en lagrimas, levanta su pulgar en señal de victoria, pero de pronto pierde el equilibrio y cae al suelo perdiendo la conciencia.

Capítulo 8

“Secretos Revelados”

Hospital General de la Armada de la Tierra Unida. Lunes 25 de Julio del 2191, 11:00 AM

La puerta de la habitación 367 se abre y Susana entra con un ramo de flores en la mano izquierda, ve un cuarto con un piso reluciente de color blanco y paredes del mismo color, y un gran ventanal donde se puede ver el paisaje, luego camina hacia donde esta postrado lo que parece ser una momia, se conmociona su poco al ver el cuerpo de este vendado en casi un 50%, en especial el hombro izquierdo. Susana antes de entrar sabe por medios de los padres de la persona, que este perdió mucha sangre y que en todo el cuerpo tiene más de una fractura y heridas de consideración y si no fuera por los adelantos médicos hubiera perdido el hombro o incluso la vida. Susana luego de colocar las flores en un florero que hay en una mesa, se acerca a la cama y se siente en una silla que esta junto al lado de la cama. Al ver el rostro sereno y dormido de la persona, se pone un poco nerviosa, y con ese nerviosismo le dice.

–  Qué bueno que puedo verte, estas mejor que la última vez que te vi. Ahora no pareces tanto a una momia. –Susana estaba convencida que aunque la persona estaba inconsciente, este la escuchaba en el fondo, esto hace que tenga más confianza y su tono se vuelve más firme mientras le dice.

–  Te tengo una buena noticia. Me voy a unir a las Fuerzas de Defensa de la Tierra Unida. Alejandro y los demás también lo harán, como sabes hay diferentes ramas que uno puede elegir, Alejandro, Francisco y Rodrigo y otros más eligieron las ramas de Fuerzas de Defensa Aérea, mientras otros eligieron las Fuerzas de Defensa Terrestre, yo elegí la rama de Comando Táctico Aéreo. –Luego, muy melancólica, suspira para después decir.

–  Finalmente llegó el momento en que los sobrevivientes del Instituto se separen, pero aun así yo no me separare de ti porque… –En eso es interrumpida por una tenue vocecita que le dice.

–  Yo también… voy a ingresar a las Fuerzas de Defensa de la Tierra Unida. – Susana ruborizada escucha asustada la voz que se le hace muy conocida, mira al individuo y le pregunta si es él a lo que este abre los ojos con un poco de dificultad y luego con un tono apático y mirándola al rostro le contesta.

–  Claro que soy yo Susana, ¿acaso vez… a alguien más… en esta pieza?– Susana muy alegre, se para del asiento y le dice.

–  Alexis, gracias a Dios, despertaste, esto… tengo que avisar a los demás. –Susana se levanta de su asiento, pero en eso siente la mano de Alexis que le dice.

–  No, no lo hagas, quédate conmigo un momento. Por favor. – Susana algo extrañada se vuelve a sentar mientras escucha a Alexis quejándose.

–  Me duele un poco la cabeza, siento como si hubiera dormido toda mi vida. –Susana muy seria le contesta.

–  Has estado inconsciente dos semanas enteras, por eso no me extraña que te sientas así. –Alexis la escucha y después trata de moverse, pero algo se lo impide.

–  ¿Por qué no puedo moverme? –Susana en un tono serio le dice.

–  Porque los doctores paralizaron tu cuerpo para que sane más rápido, tuviste diversas heridas de consideración en todo tu cuerpo. Además perdiste mucha sangre y casi pierdes tu hombro izquierdo. –Alexis mira hacia el techo y le pregunta.

–  ¿Y cuándo puedo salir? –Susana lo piensa un instante y luego le contesta.

–  No lo sé. Supongo que en cinco o seis meses más. –Alexis lanza un gran suspiro al aire para después decir.

–  No creo que aguante tanto tiempo postrado aquí. ¿Qué iré a hacer en todo ese tiempo? ¡Quiero irme para mi casa!– Susana un poco molesta le dice con seriedad.

–  Tendrás que aguantar no más. Eso té pasa por arriesgarte más de la cuenta. Te gusta preocupar a los demás. – Alexis sigue quejándose con gemidos pero luego mira a Susana y le dice.

–  Te pareces a Mariana. –Una pequeña sonrisa aparece en el rostro lastimado de Alexis y ella al verlo, sonríe también, después ambos se quedan en silencio, hasta que Susana le pregunta.

–  ¿Alexis es cierto lo que dijiste? –Este la mira con simpleza y le pregunta.

–  ¿Sobre qué? –Susana le contesta mientras mira por instantes al suelo.

–  Sobre que te vas a unir a las Fuerzas de Defensa de la Armada de la Tierra Unida. – Alexis mira hacia el techo y de esa forma le contesta.

–  Sí. Me voy a unir, ya lo decidí. –Susana le pregunta que rama elegirá, a lo que él contesta.

–  En la rama de las Fuerzas de Defensa Aérea. –Susana se extraña por la respuesta que escucha, le pregunta por qué su elección a lo que este extrañado la mira y le pregunta.

–  ¿Por qué lo preguntas? –Y Susana le contesta.

–  Porque eres bueno peleando en tierra, no veo por qué te vas a unir a las Fuerzas aérea – Alexis nuevamente mira al techo de la habitación y le contesta.

–  Sé que soy bueno peleando en Tierra, pero la última pelea que tuve pudo costarme la vida. No creo que mi cuerpo resista otra pelea de ese tipo. Además no quiero morir de una manera trágica, es por eso que decidí ingresar a la rama de las Fuerzas aéreas, puede que no sea tan bueno peleando en el aire, pero será más seguro que pelear en Tierra. –Luego de decir eso mira a Susana y esta, en forma muy sincera le dice.

–  Espero que tengas razón. –Este muy seguro de su decisión le contesta.

–  Estoy seguro que estoy tomando la opción correcta. A propósito ¿No estaba diciéndome algo antes que te interrumpiera? –Ella se pone nerviosa y algo ruborizada y luego le contesta.

–  No, no era nada, no te preocupes. –Alexis la mira con extrañeza, pero después le dice.

–  Bueno si no es nada, entonces puedes avisarle a los demás si quieres. –Susana se levanta de su asiento y muy emocionada le dice.

–  Te aseguro que estarán felices al verte… – Pero en eso entra el padre de Alexis, el General Solabarrieta y otra persona más, los tres muy serios. El último en entrar tiene el cabello castaño claro y ojos café, tenía cierto parecido a Alexis y a su padre. Alexis lo ve y se alegra mucho.

–  René, hermano, ¿Qué haces aquí? –René que esta vestido con unos jeans azul y una camisa blanca le contesta.

– ¿Que estoy haciendo aquí? Visitándote ¿Que no lo ves? –René mira a Susana seriamente y le pregunta. – ¿Susana…Así te llamas, cierto? –Esta es pillada desprevenida por la pregunta de René, le contesta que ese es su nombre, entonces René le dice. – ¿Puedo conversar contigo afuera de la habitación, ahora mismo? –Susana algo confundida acepta tal proposición, se despide de Alexis y se retira pero antes se fija en las miradas serias del padre de Alexis y del General, que estará pasando se pregunto en su mente, pero después René la invita a salir, ella sale y René lo hace después cerrando consigo la puerta sin antes ver a su padre y bajar la cabeza. Luego el General y el padre de Alexis, este ultimo vestido con un terno negro con camisa blanca y sin corbata y el General vestido con su uniforme de color blanco quien mira con mucha seriedad a Alexis quien no sabe lo que pasa, luego su mente hace recuerdos y luego dice.

–  Si me van a retar por no decirles que pelee con un Emuloide Gemelo o trillizo bueno perdonen pero no quería molestar. –Su padre sonríe y luego le dice.

–  Ya sabemos que peleaste con un Emuloide trillizo, lo sabíamos y sin que tú nos dijeras pero nada pudimos hacer para evitar tu pelea reciente. –Alexis entonces no entiende nada de nada, pregunta el por qué de las miradas serias, como si no le importara que ya sabían su secreto, el General le contesta.

–  Tu padre debe darte algo primero. –Alexis mira a su papa y ve que tiene la misma carta que él le quito hace un tiempo. Alexis mira a su padre y a la vez la carta, para después preguntar.

–  ¿Pero no dijiste que no podía leerla? –Su padre le dice.

–  Ya es hora que leas la carta. –Alexis le dice.

–  Pero no puedo moverme papa. –Su papa sonríe y luego le dice.

–  Entonces te la leeré, después podrás leerla tu

Academia Rosswood

Director: Aldebarán Ludendorff

(Orden Suprema de Melchor, Suprema clase, Maestro Magín de la Comunidad de la Diosa Atenas, Jefe Supremo de Magia, Supremo Ministerio del Pensamiento Original Magín, de Magia y Hechicería)

Estimado Señor Astorga:

   Tenemos el agrado de informarle de que ha sido incorporado en la lista de aspirantes en la prestigiosa Academia Rosswood del Pensamiento Original Magín, Magia y Hechicería. Para ser aceptado debe dirigirse al Salón de los 88 Arcanos después de haber leído esta carta.

Atentamente

Subdirectora: Relena Ambrick (Orden Suprema de Baltasar, Primera clase, Maestra hechicera, Supremo Ministerio del Pensamiento Original Magín, de Magia y Hechicería)

 Alexis no sabe si reírse o enojarse aunque las dos cosas igual le produciría dolor. Como puede existir tamaña tontera, pensaba. O sería una mala broma, sí, eso decidió pensar y se lo iba a decir a su padre y al General, pero su padre se le adelante diciendo.

–  Hijo mío no es una tamaña tontera ni una mala broma de nosotros dos. Lo que dice esa carta es en serio. Fuiste aceptado como aspirante en la Academia Rosswood del Pensamiento Original Magín y de Magia y Hechicería. –Alexis estaba sin creerlo, muy sorprendido y mudo, trata de hablar pero su padre le dice.

–  No me digas que… –Su padre lo interrumpe diciendo.

–  Sí puedo leer tu mente, lo puedo hacer desde hace mucho tiempo y tú podrás hacer eso y muchas cosas más si aceptas ir a la Academia Rosswood. Alexis esto es real no es una fantasía. –Alexis ya no sabía que creer y le dice.

–  Pero yo quiero unirme a las fuerzas de Defensa de la Armada, quiero estar con mis amigos, si voy a esa Academia no podré estar con mis amigos –El General que estaba como un silencioso espectador le dice.

–  Lo siento Alexis pero no podrás. Esto del Emuloide cambia muchas cosas. –El rostro de Alexis se torna pálido. ¿Cómo no pueden dejar que él elija? Se pregunta. En eso el General le dice. –Pues no tienes opciones. –Alexis se da cuenta que el General Solabarrieta también puede leer la mente y algo molesto les dice a los dos.

–  ¡Basta de leer mi mente! –Pero el General en un tono fuerte y claro le dice.

–  ¡Alexis peleaste contra un Emuloide trillizo, mataste a dos, pero el segundo casi te cuesta la vida, con el tercero no podrás ganar, no podrás ganar! –Alexis se molesta por tales palabras y le replica.

–  ¡Podré, si me esfuerzo podré derrotarlo! –Pero su padre en un tono muy fuerte y de autoridad absoluta le dice.

–  ¡NO PODRAS! ¡Alexis sé que no eres débil, eres más fuerte de lo que yo era a tu edad pero no tanto para derrotar a un oponente que te supera en todo, la única forma de que te hagas más fuerte es que entres a la Academia! –Alexis se queda en silencio y después en un tono muy bajo dice.

–  Pero yo quiero entrar a la Academia de las fuerzas de Defensa. –El General le dice a Alexis en un tono muy serio de voz.

–  Lo siento Alexis, pero debo negarte el acceso a ingresar a la Academia de las Fuerzas de Defensa, esa es mi decisión y no cambiara. –Alexis algo exasperado le dice al General.

–  ¿Qué tiene esa Academia que no tenga la Academia de la F.D.T.U (Fuerzas de Defensa de la Tierra Unida)? –Su padre le contesta.

–  Muchas cosas Alexis, tus amigos serán poderosos luego de que salgan de la Academia F.D.T.U pero tú serás más poderoso si ingresas a Rosswood, aprenderás técnicas que solo leíste en libros y en los monos animados que has visto.

–  Anime papa, anime –Alexis a pesar de corregir a su padre comienza a gustarle la idea de dicha Academia, aunque con lo que ha pasado ya no sabe que creer y que no, pero si su padre, y el General Solabarrieta le dicen que si, entonces debe creer, pero.

–  ¿Pero soy solo un niño, un niño normal, que tengo de especial? –Su padre se sienta en la cama y le explica.

–  Eres especial porque eres mi hijo, además Rosswood te ayudara a hacer cosas como la telequinesis en su máximo esplendor. –Alexis levanta la vista ante lo último que dice su padre y le pregunta.

–  ¿La Telequinesis… pero yo no puedo? –Su padre le toma la mano y le dice.

–  Claro que puedes, ya lo has hecho dos veces hijo mío. Eso quiere decir que tienes la habilidad y posees Leucomidinucleicos. –Alexis frunce su entrecejo y luego le pregunta.

–  ¿Leuco… qué? –El General es quien le contesta.

–  Leucomidinucleicos, son diminutas celulas en la sangre, nacemos con ellos pero solo algunos logran despertarlos. Con esto tú puedes ser, o un mago o un magín, depende de lo que elijas. –Alexis le pregunta.

–  ¿Un Magín? –Su padre le contesta.

–  Son pensadores poderosos que usan los poderes de la mente. Mi familia proviene de esa clase, los Magín. En cambio tu familia Materna o sea tu madre es una Hechicera como lo es tu abuelo, un gran Mago por decir menos. –Alexis le pregunta.

–  ¿Y cuál es la diferencia entre Magos y Magín? –Su padre y el General se miran y después su padre le contesta.

–  No hay diferencias, aunque los Magos hacen uso de una vara Mágica para la hechicería, en cambio los Magín usan un elemento distinto. –Alexis estaba perplejo, nunca pensó provenir de una familia de Magos y Magín. ¿Cómo era posible no saber tal cosa? En ese momento se sentía un desconocido y decide estar en silencio mirando fijamente a su padre, en eso escucha la voz de su padre en su mente que le dice.

–  Alexis sé cómo te sientes, pero no podía decirte nada si no demostrabas tener algún poder. Ese es un requisito para ingresar a este mundo. –Pero Alexis le dice hablándole a la mente de su padre, aunque no sabía si lo escuchaba o no, pero igual lo intento.

–  Pero esa carta la recibí un día antes de que atacaran los Emuloides? ¿De qué poder me hablas? –Su padre le contesta a su mente diciendo.

–  El poder de la clarividencia, ver cosas en tus sueños pero como no tienes desarrollado tú poder, solo vez trozos de un gran puzle. –Alexis no podía creerlo ¿Él, un niño de 11 años posee el poder de ver cosas a futuro? Guau. Extrañamente las palabras lo tranquilizaban un poco, luego le pregunta a su padre, no por medio de su mente sino con las palabras que salen de su boca.

–  ¿Mi hermano va en esa Academia? –Su padre le contesta.

–  Pues claro, hace dos años que va en esa Academia. –Alexis al saber eso comprende, el por qué su hermano solo venía a las fiestas de fin de año y luego se iba para volver en Junio e irse a principios de Agosto. Alexis nunca hizo preguntas pensaba que su hermano estudiaba en un Colegio de las afueras de la ciudad pero nunca pensó que en una Academia de ese tipo, entonces saca su conclusión. En eso el General le dice.

–  Recuerda Alexis, te dije que había más de una raza en este planeta, tú eres de la raza humana, pero de la clase mágica. Recuerda, después de los 5 meses ya las demás razas se darán a conocer. Sé que en la Academia de la Armada serás fuerte pero este Emuloide, el ultimo que queda no hay datos de él, eres el primero que logra matar dos y vive para contarlo, eres el único que algún día se enfrente con un Súper Emuloide, y con los conocimiento que Rosswood te de podrás vencerlo. –Alexis piensa y medita la decisión por unos minutos hasta que.

–  Está bien iré, pero solo por un año hasta que esto del Emuloide se solucione. –El General iba a abrir la boca pero luego se retracta. En eso Alexis le dice. –Pero algún día deberé enfrentar a ese Emuloide. –El General le dice muy seriamente.

–  Tú no estás listo para enfrentarlo todavía y él lo sabe. En la Academia bajo la mirada de Ludendorff estarás protegido, muy protegido del Emuloide. –Alexis se da cuenta de algo, algo que puede perjudicar su asistencia a esa Academia y se los hace saber a su padre y al General.

–  Pero hay un problema, no me puedo levantar de la cama. Según Susana dice que tengo para cinco meses más. –Alexis en su interior sonreía, pensaba que con solo decir eso, ya no podría ir a esa Academia. Aunque les creía todo lo que habían dicho, no tenía ganas de ir a esa Academia, donde no conocía a nadie. En las Fuerzas de Defensa estaban sus amigos y personas que conocía. Aunque ir a una Academia como la de Rosswood podría aprender cosas que no podría aprender en ninguna parte, pero el costo de ir, es dejar a sus amigos, a su familia, y a….

–  Alexis eso no es un problema. –Este despierta de sus pensamientos y se pregunta ¿Cómo es eso de que no hay problemas? si tengo casi todo su cuerpo vendado y para peor para seis o cinco meses más. En eso su padre le dice.

–  ¿Crees que tu hermano, se llevó a Susana para que no oyera esto de ti? Estas muy equivocado, en este momento tu hermano les cuenta todo a Susana, a Mariana y tus amigos que estaban por visitarte pero lo que haremos ahora, no lo pueden ver. –Alexis comienza a asustarse, ya que el General mira a su padre y este inclina la cabeza como diciendo que sí. Su padre le dice que no se preocupe, que solo observe en silencio. En eso el General se coloca al lado izquierdo de la cama y su padre al lado derecho, luego posan sus manos encima de la cama a distancia del cuerpo de Alexis, luego cierran los ojos y después de unos segundos los dos pares de manos comienzan a resplandecer de un color amarillo, de inmediato Alexis siente como una energía cálida entra a su cuerpo y como los dolores que sentía muy presentes en su cuerpo desaparecían lentamente y un sentimiento de estar sano aumentaba a cada segundo. Luego de unos minutos Alexis se sienta en la cama, mueve su cabeza a ambos lados y lo hace sin sentir dolor alguno, pero trata de mover su hombro derecho pero no puede. El General le dice.

–  Todavía no, en una semana más estarás bien pero ya puedes irte del hospital, todas tus demás heridas están curadas y lo mejor es que no tienes cicatrices. –Alexis se alegra por la noticia, ya estar postrado en cama lo aburría, pero eso no era todo lo que tenía que escuchar. –Como tu casa es insegura, tendrás que quedarte en la Torre Centenario, hasta que te vayas a Rosswood. Estarás en el último piso de la base Centenario, así estarás seguro. Además tendrás que ir en compañía de Orean Aoriano para comenzar tu segundo paso de postulación a Rosswood.

–  ¿Orean Aoriano? ¿Y quién es? –Su padre sonríe y el General le contesta.

–  Trabaja en la Academia Rosswood, en unos días veras quien es, mañana podrás irte de acá. –Luego Solabarrieta mira al padre de Alexis y le dice. –Bueno, René yo me encargo de enviar el mensaje de que Alexis acepta ir a la Academia, hare los preparativos en el Salón de los 88 Arcanos, te tendré informado de todo. –Luego mira a Alexis y le dice. –Y tú Alexis, prepárate a ser famoso ya que todos, en el mundo en que entraras te verán como el niño que venció y sobrevivió a dos Emuloides de la clase Trillizo, todos conocerán tu nombre. –Alexis pareciera no interesarse por esa noticia y con ese ánimo le dice.

–  Lo dice como si fuera el único que ha sobrevivido ante dos de los Trillizos. –El General sonríe y luego le dice.

–  Y lo eres, tú eres el único niño que ha podido derrotar y sobrevivir ante dos de los Trillizos, ni más ni menos. Adultos muy poderosos con habilidades que aun no tienes no han podido, solo 20 adultos han podido matar a los 3 al instante, pero a diferencia de esos 20 tú eres un niño que no ha tenido entrenamiento alguno, por eso ya eres famoso. –Luego de eso se va, mientras Alexis con rostro de sorpresa mira , en eso su padre le dice.

–  Así es hijo, todos en la Academia sabrán tu nombre, serás conocido como el que… –Alexis algo amargado le completa la frase.

–  El que sobrevivió y derroto a dos de la clase Trillizo. Papa eso es injusto. ¿Por qué a mí? Además el General le puso mucho color, ¿Como seres que tienen más poder que yo no pueden vencer a tres Emuloides?– Su padre le contesta.

–  Simple, los Emuloides Trillizos son inmunes a los hechizos y poderes de la mente, salvo la telequinesis, esferas de energía y los golpes físicos. –Luego su padre le besa la frente y luego le dice.

–  Además eres especial, eres habilidoso y con entrenamiento puedes llegar a ser uno de los más poderoso casi como Aldebarán.

–  ¿Papa, por qué no me cuentas de Aldebarán? –Su papa sonríe y contesta de inmediato.

–  Aldebarán Ludendorff es un gran Magín hechicero, muy poderoso. Es una gran persona ¿Y sabes? Con él como Maestro tú puedes llegar a ser un gran Magín. –Luego se pone de pie, y después le dice.

–  Bueno Alexis, yo debo irme a hacer unos asuntillos, creo que tus amigos te van a visitar, aprovecha de estar con ellos mientras puedas ya que después no pasaras tanto tiempo con ellos. Tu hermano después conversara contigo, pregúntale todo lo que quieras, ahora tú eres uno de nosotros……. Alexis un mundo totalmente nuevo te espera. –Su padre le da un tierno beso en la mejilla y luego se va, saliendo de la habitación. Segundos después entran sus amigos, todos con un rostro triste como si alguien hubiese muerto, a pesar de que Alexis quiso hacer pensar que estaba bien pero en su interior se sentía igual que ellos pero también algo temeroso. Un mundo nuevo, ¿Cuál será ese mundo nuevo y a quienes conocerá en esa Academia? Cientos de preguntas que no tenían respuesta. En eso ve a Susana que se queda en la pared. Mariana, luego de saludarlo con un fuerte abrazo y un beso cerca de la boca se va a mirar por la ventana cubriendo su rostro con su cabello. Natalia estaba triste pero no lo escondía. Alejandro, Rodrigo e Ignacio lo llenaban de preguntas sobre la Academia Rosswood y Alexis les contestaba con el mismo buen ánimo aunque en el fondo se preguntó qué cosa les contó su hermano. Mientras contaba lo que sabía, miraba fugazmente a Susana y a Mariana, las dos chicas que más le preocupaba. Por Mariana sentía aprecio y por Susana un sentimiento de protección. Pasaron los minutos y Natalia presa de la tristeza sale llorando de la habitación. Rodrigo va en su búsqueda, Susana sale tras él y también con los ojos llorosos. Alejandro ve que por lo sucedido Alexis ya no esta tan animoso como antes, lo mismo pasaba con Mariana que en un silencio muy denso seguía mirando por la ventana. Alejandro siente que estaba sobrando y decide salir para fuera, diciendo.

–  Es mejor que vaya a ver a Susana, mañana nos vemos Alexis, ah pero sí recuerdo que mañana te dan de alta, ¿A qué hora? –Alexis que miraba a Mariana le contesta.

–  A las diez de la mañana. –Alejandro ve que su amigo solo tenía ojos para Mariana, entonces decide irse en silencio. El ambiente en la habitación estaba tenso hasta que Mariana sin quitar su mirada de la ventana le dice.

–  Mañana es el último día que este contigo. –Alexis algo extrañado le pregunta sin quitarle la mirada de encima.

–  ¿Por qué dices eso? Entro el 7 de Agosto. –Mariana se da vuelta y Alexis puede apreciar rastros de lágrimas y los ojos llorosos de ella que le dice.

–  Pero antes de eso debes comprar cosas ¿No? –Alexis recuerda eso y baja la mirada. Mariana se acerca a paso lento hacia la cama y dice.

–  No quiero separarme de ti, nos harás falta, ¡Me harás falta! –Alexis levanta la vista sorprendido pero aun así no quiso ahondar en las últimas palabras de Mariana.

–  Solo estaré un año en esa Academia, cuando todo esto del Emuloide se resuelva yo ingresare a las Fuerzas de Defensa. –Mariana se ríe tímidamente para después decir.

–  Si seguro… Alexis es un mundo nuevo, te gustara y querrás seguir. –Alexis se queda en silencio, dentro de él sabía que podría pasar algo así, no había como negarlo. Mariana en eso le dice.

–  Pero quizás el próximo año podamos estar juntos. –Alexis mira con sorpresa a Mariana, esta al verlo sorprendido sonríe diciendo.

–  Tonto, soy menor por un año que tú. Según tu hermano, por esto de los Emuloides, el próximo año muchos recibirán la carta de aceptación, incluso este año algunos recibirán su carta de aceptación con mucho atraso, espero ser una de ellas el próximo año, Susana también lo espera. No puedo decir lo mismo de Alejandro y mis hermanos pero espero recibir la misma carta que tú recibiste. –Alexis se sentía renovado, solo tenía un año para estar solo y el próximo iba a estar con sus amigos, pero había algo que faltaba por esclarecer.

–  ¿Mariana, entonces no entraras a la Academia de las Fuerzas Defensa? –Mariana recibe tal pregunta como una ofensa. Y con un tono fuerte pero de respeto le dice.

–  ¿Cómo crees, crees que estaré en casa durmiendo? Pues claro que no, no dejare que te me alejes en habilidades, más de lo que estoy contigo. –Alexis sonríe de buena gana. La presión y ese nudo en su pecho desapareció, estará un año sin sus amigos pero el próximo podría ya estar con ellos.

CONTINUARÁ… EL CAPITULO 8 CONTINUARÁ EL PROXIMO LUNES 12 DE OCTUBRE.

Dejen sus comentarios y sugerencias sera de gran ayuda para el blog. Espero les guste la lectura sigan leyendo e invitando a quienes les guste una buena lectura.

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Crónicas del Magín Milenario episodio 1 (c)
2014


9- Continuación Capítulo 7 “La venganza del segundo Emuloide”

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