
Hoy te vas y aquí queda tu legadoen forma de sonrisa permanente,un clavel y un suspiro convenientepueden ser el regalo tan ansiado.
Te atreviste a venir y, con cuidado,nos dejaste leyendas que, tu frente,desgranaba de forma irreverente,para luego esperar el resultado.
Pero debo decir, querida amiga,que lograste escribir con confianza,y lo hiciste a pesar de tu fatiga.
Hoy apena el recuerdo y la añoranzaal sentir esa silla, sin espiga,aunque oculte tu huella en lontananza.
"...Seguiremos, sin duda, los senderos,y los pasos señeros de tu danza,para ser, de las letras, marineros..."
Rafael Sánchez Ortega ©16/07/15
