Pero no es más que engaño, detrás de esa atractiva apariencia se esconde una temible especie invasora: Acacia dealbata, vulgarmente conocida como Mimosa.
Las primeras citas de la especie naturalizada datan de 1945 y desde aquella no ha dejado de expandirse, principalmente en zonas incendiadas debido a su alta vocación pirófita ya que el incendio favorece la germinación de sus semillas y el rebrote.
La prevención consiste principalmente en impedir el establecimiento de plantulas en una etapa temprana para realizar un control rápido. Es necesario realizar inspecciones en zonas con riesgo alto e impedir o minimizar en la medida de lo posible la dispersión de las parcelas ya infestadas y mantener una densidad baja recorriendo a la combinación de varios métodos de control físico, químico y biológico.
Os dejo con un video que grabé desde el helicóptero cuando me desplazaba hacia un incendio en el que podeis comprobar la abundancia de parcelas amarillentas de Acacias en floración.
Espero os haya gustado.