
Esperando el vuelo, las alas bajo el manto de la esperanza, se despliegan en nuestra locura encendiendo los besos de la noche en estallidos de estrellas.Has vuelto a bailar conmigo, a respirar mis sombras, a inyectarme tus besos en la boca. Libre del peso que nos ataba a una pesadilla sin destino empezamos a quitarle la mordaza a las ilusiones y acunamos la magia por venir, y cabalgamos por este nuevo sueño que se despereza ante la vida con sus ojitos abiertos, con la boca ávida de amamantarse, de buscar palabras, de respirar de nuevo, y de tocar el cielo, y de besar la luna, así, a pelo, y sin paracaídas.
