Publicado el 28 septiembre 2018 por 50palabras
@50palabras_
Un ruido despertó a los legionarios. Estaban moviendo la piedra que cerraba la tumba. —¡En nombre de Roma, alto! El desconocido les ignoró. Los soldados, a pesar del terror que sentían, lo abatieron a espadazos. —Es ese judío... —Devolvámoslo al sepulcro. Marte quiera nadie advierta que ha tratado de escapar.