Alas de libélula

Publicado el 21 marzo 2016 por 50palabras @50palabras_
La geisha, distraída, despliega el abanico como una bailaora de tez morena. Imagina vivir en Córdoba, sola, entre olivos. Cabalgar un alazán espoleado con su deseo. El canto se le ahoga en llanto. Sus invitados marchan airados, y llueven flores de almendro en el jardín de la casa de té.
Escrito por Belén Sáenz - Web