Ambages y pausas

Publicado el 14 marzo 2011 por Mixha
Miro alrededor los parques que engloban el mar ante mis ojos. Y busco la pausa necesaria. Y me contemplo ante la función de las cosas y a velocidad organizo en mi mente las etapas una a una, minuciosamente ante la brisa que me acompaña en esta noche.
He tomado el espacio correcto para departir ante mis enojos y los silencios que agrietan las cenizas de un cigarrillo que ya no sirve. El puente se hace largo y extenso, en esta ciudad, se hacen hermosas sus curvaturas y desdeñan cada uno de mis pasos. Me empujan a recordar otros puentes trazados en la memoria. Dónde debo cruzar, llegar y sustituir todo y empezar. Atravesar el puente sin señales es una forma de enfrentar y romper muros que impiden muchas veces avanzar.
Regresé a Lima por un tiempo, por motivos urgentes. No quiero desvariar en ambages que se acumulan en mi recuerdo, sólo me doy un breve espacio. Al amanecer pienso en cientos de cosas como si mi cabeza fuera un archivador que abre carpetas una a una y revisara las más urgentes. Y sólo veo los puentes que debo franquear para llegar.
Ayer vi a mi madre muy apurada quería llegar aprisa a la casa y le pregunté porque le urgía llegar rápido si mi papá tenía Azheimer y ya ni sabía quién era ella. Y ella volteó y me dijo que él no sabía quién era ella pero ella si sabía quién era él. Comprendí que mi madre cruzo sus propias rutas y mi padre estaba del otro lado esperando perdido en sus olvidos. Pero ella haría lo posible para acompañarlo en cada intervalo que tuvieran. Y ahora estaba frente a una gran pausa donde ella estaba levantando muros y cruzando ríos y miles de puentes para llegar donde él estaba.
Desde hace muchos años cruzo vallas insostenibles y he serpenteado obstáculos tomando algún paréntesis entre una u otra cosa. Ahora frente a los cercos que me separan del mar, me siento agotada y evoco calles, cafés, rutas, viajes, calor, frío, mentiras, verdades, contemplo lo cotidiano y me pregunto si puedo tener la fortaleza de cruzar otra vez un puente paso a paso ante lo imposible. Busco la noche ante la marea y a pesar de la pena justifico las palabras de alguien y eternizo cada instante que lleno sus palabras, etapa a etapa examinando el pasado. Pausa con pausa, quedito hablando bajito a la memoria. Dando espacios. Elevando vallas, vías, circuitos interminables donde nos perdimos. Circundando la marea, cruzo el puente al amanecer sin pensar si él sabe quién soy yo porque lo que importa es que yo sé quién es él. Único.

Central Park, hace mas de un año