—Eres bonita, enviar, tu cordón prende como yesca de un calor primigenio.
La salmuera de los días se disipó cuando ganó el Partido Humanoide. Encadenados como dúos "ombligados" regresamos emparejados a la Caverna platónica convertidos en sombras equidistantes, edénicas, sin otra capacidad comunicativa que la de intercambiar actualizaciones e indulgencias...
—Eres bonita, enviar, tu cordón prende como yesca de un calor primigenio.
—Eres bonita, enviar, tu cordón prende como yesca de un calor primigenio.