¿Qué te ha parecido? De aquí que debamos tener siempre presente que una cosa es lo que vemos, otra lo que ven los demás, otra lo que ocurre. Y al final, si somos capaces de cambiar nuestro punto de enfoque, de combinarlo con la visión de los demás, nuestro conocimiento aumentará. Por cierto, la atención se entrena. ¿Cómo? Otro día le daremos vueltas a este asunto.
¿Qué oportunidad has dejado pasar por no elegir bien el punto de atención? ¿Cómo puedes aplicar mañana este conocimiento sobre la mente selectiva?