Revista Talentos
Iba dando bandazos por la vida sin camino ni destino, era muy escurridizo, se dejaba llevar a la deriva, le encantaba arrimarse y picar de aquí, de allí, sin ser demasiado cercano, ni quedarse atrapado. Hasta que lo pescó ella, la caña. Fue un pescado a la plancha muy interesante.
