Aun bajo la complicidad de la noche
buscamos, algún final, no existimos aun, atravesamos muros y cuerpos sin más.
Cobardes, nos dirán. Pero nuestros cuerpos y mentes no están aquí, solo somos pensamientos, fantasmas, no lo sé. Imaginación de entes ajenos.
Nada somos, veras lo que debas ver, lobos cuidando cementerios, las llamadas tierras santas.
Lloramos a una luna que se derrite, una tierra que se quema las huellas, aquellas, de forma ósea. Debemos seguirlas. -- Blog Feed --
