Aunque

Publicado el 02 septiembre 2017 por 50palabras @50palabras_
Quizá fuese con ánimo de superación o por envidia o acaso por aburrimiento, pero, en su terca decisión, se engalanó con un fastuoso traje de seda roja. Se observó ante el espejo y, recordando el refrán, comprobó por enésima vez que seguía siendo una primate. Vestida de seda, pero primate.
Escrito por Isidro Moreno - Web