Quiero empezar este blog con el simple propósito de aclararme las ideas, y de quizá, ayudar o simplemente entretener a algún alma cándida que haya caído casualmente por aquí. Dejaré salir sin ningún tipo de freno o reparo todos los pensamientos y sentimientos que estén hirviendo por dentro y necesiten salir. Como si el hipotético lector y yo nos tomáramos un té juntos, (o lo que queráis, yo invito), a la luz de las velas, en un lugar discreto y con encanto, mientras le relato mis pesares, alegrías, anhelos, frustraciones y aspiraciones.
Solo me queda decir: ¡Bienvenidos!
