La guerra dio paso al hambre, al miedo y al abandono. Muchos salieron para no volver y olvidaron cerrar las puertas.
Revista Talentos
Desde ese día, nadie vende barquillos en el parque. No hay niños jugando en las plazas, ni abuelas sentadas a la puerta remendando sueños o zurciendo heridas de amor.
La guerra dio paso al hambre, al miedo y al abandono. Muchos salieron para no volver y olvidaron cerrar las puertas.
La guerra dio paso al hambre, al miedo y al abandono. Muchos salieron para no volver y olvidaron cerrar las puertas.
