Revista Talentos
Aquel tipo tenía experiencia en trasladar cuerpos. Golpeó mi cabeza y me arrastró al callejón. Allí estuve tendido sobre los adoquines húmedos mientras afilaba su escalpelo. Un inocente, ese Jack. Llevo siglos haciéndome el muerto. Se aproximó por si el corazón aún me latía. Entonces, su yugular rozó mis colmillos.
