BUSQUE LA PISTA DEL DINERO
Escrito por Jorge Morelli. (@jorgemorelli1).
Como siempre la nube de polvo que levantan lo cubre todo, pero lo fundamental queda muy claro en lo que a las compras inmobiliarias de la señora Fernenbug se refiere, cuya paz interior ha terminado a causa de las creativas transacciones de su yerno y su hija.
Lo primero es que el dinero –gracias a Toledo ahora queda claro-no era de su suegra, sino de Yosef Maiman, el multimillonario mejor amigo de Toledo, quien al avalar el presunto crédito le ha prestado el dinero a él y no a su suegra, a quien quizás no conoce.
¿Qué contraprestación es esta, entonces? ¿Qué le debe Maiman a Toledo, además de su valiosa amistad, que lo conduce a avalar un crédito a su favor o a prestarle o regalarle -que para el caso es lo mismo- cinco millones de dólares?
Eso es lo que ahora hay que investigar.
Pero el resto de la historia está clara. Tiene que ver con el por qué de esta operación y la explicación parece muy sencilla. Las propiedades había que ponerlas a nombre de la suegra, porque de ese modo heredarán solo Eliane Karp y Chantal. Si Toledo las hubiera comprado directamente, habría heredado también Zaraí.
Cherchez la femme (busque la huella de la mujer), dicen los franceses. Los belgas podrían agregar cherchez l´argent (busque la pista del dinero).