—Tranquila. Vamos a cantarles fuerte para que se vayan.
Uno, dos... ¿Qué ves? Una cara del revés.
Tres, cuatro... Jugamos a hacer teatro.
Cinco, seis... Escondidos no nos veis.
Siete, ocho... Me como tu bizcocho.
Nueve, diez... Entre las sombras se esconden los monstruos otra vez.
