Revista Talentos
Lamentaba profundamente la insoportable carencia de su intimidad. Pero ¿de quién desprenderse? El amor, arrumbado en el trastero, apenas molestaba. La melancolía, siempre al acecho, se escondía tras las fotografías en blanco y negro. Y la soledad, alojada en los rincones de todas las habitaciones, se negaba a dejarlo solo.
