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"CASI SE REPITE LA HISTORIA" (2ª PARTE)
Publicado el 12 mayo 2010 por Lunaxx7Cuando conocí a mi marido, (por internet, todo hay que decirlo), era noviembre. En diciembre, ya vivíamos juntos. ¡Estábamos muy seguros, tanto él como yo de lo que queríamos, estar juntos y formar una vida en común!
Mi abuela, me vio tan segura de querer estar con él, que al ser de una provincia y yo de otra, pensó que si se negaba, yo me iría con la niña a vivir fuera. Y accedió. El duplex era suyo, yo vivía en una parte, y ella en la otra, pero era suyo.
Cuando mi tía se enteró de que él venía a vivir a casa, me llamó enfurecida, ¡que que me había pensado, que cuanto trabajo íbamos a darle a mi pobre abuela!! Y yo accedí a vivir allí con ella por su edad y para no dejarla sola tan mayor, me sabia muy mal y por nada del mundo quería verla sola. El había vendido su piso y podíamos pagar perfectamente un alquiler. Nos quedamos por ella.
Yo le dije que trabajo ninguno, que nosotros no queríamos que ella hiciera nada, ella en su piso y nosotros en el nuestro.
Ese precisamente fue el problema. Mi abuela estaba acostumbrada a hacérmelo todo, todo, todo, y yo, por una cosa, o por otra, le dejaba hacer. Cocinaba, ponía las lavadoras, me planchaba la ropa, etc. y si algún día le decía que no, se enfadaba. De hecho, durante un año, justo el año que conocí a mi marido, estuve viviendo sola, en un barrio cercano a mi casa, y tenia que llevarle la ropa para que me la lavara a mi y a la niña, y después irme cargada con el carro de la niña, en el autobús, lleno con la ropa limpia y planchada. Decía que si no hacia todo eso, se sentía como una inútil y que ya podía morirse. Quería que la niña se quedará allí con ella cada dos por tres, que fuéramos todos los días a verla, lo que a mi me causaba un stres enorme, porque no podía hacer nada sin ceñirme a los horarios de mi abuela. ¡Era horrible a veces!
Yo veía que tenia una familia, ¡por fin!. La niña en pocos meses, le llamó papá, por si misma, nadie la forzó. A mi me gustaba mucho hacer las típicas cosas de casa, cocinar, ¡que me encanta!, lavar, tender, doblar la ropa, todo lo que conlleva el orden y limpieza de una casa ¡vamos!!
Y eso a ella la mató. No lo soportaba. Empezó a hacernos chantaje emocional, quería que la niña fuera a comer y cenar con ella, ¡pero a mi también me gustaba comer y cenar con mi hija!
Se enfadaba, e iba diciendo a la gente que no le dejábamos que hiciera nada de la casa, que no le dejábamos ver a la niña ¡pero si debería estar contenta de que no le diera trabajo!! Yo no lo entendía, y me causaba mucho stres toda esta situación. ¡Cuantas veces le intenté explicar que ella tenia que hacer el papel de abuela/bisabuela con la niña, no el de madre, que la madre y el padre eramos nosotros!
Para colmo, empezamos a no dejar tanto ir a la niña con mis tíos los fines de semana, y esto fue causa de conflictos también entre nosotros y la familia.
(...continuará...)
