Celeste,En mi vida permanecesPresenteCuando escudriño hacia el Este…Te vivo recordandoCada vez cuandoMis pupilas se proyectanHacia el Occidente…Mujer más que bella,¡Claro!,Y si es que estás túEn el Sur,Entonces,Inevitablemente,Hacia allá se dirige cual rayoEl corazón de este hombre…¡Celeste, Mujer de divino nombre!,Para el alma mía,La del hombre éste,Siempre serás el Norte…La brújula que me inspira,Que me orienta sin reprochesPara no extraviarme en la vida.Eres tú, dama inquieta,La fémina que me trasnocha…¡No es mentira…Como tú… no hay otra!...Definitivamente, mujer,Sin ti no séQuéHacer,Mujer celestial…¡Princesa angelical!