No son las únicas. Los buenos datos económicos vienen también de la mano de González Medina y su Fuga de cerebros; [•REC]², de Balagueró; El baile de la victoria, de Trueba; o las coproducciones Cartas para Jenny, El secreto de sus ojos, o Buscando a Eric, entre otras.Otra cosa sería preguntarnos si los buenos momentos económicos se corresponden a buenos momentos creativos. Bueno, sin meter mucho el dedo en la llaga, hay de todo. Hay bueno y hay malo. Y qué queréis que os diga: para que recauden las tachuelas tipo ***** Movie (Epic, Scary, Date, Disaster) con sus parodias insulsas y lobotomizantes, pues que lo haga el producto nacional, que al menos se queda en casa, y a lo mejor se invierte en cine de calidad. Lástima lo de Planet 51, una verdadera lástima que esta gran superproducción sólo haya servido para dar vida a un producto hueco a pesar de una realización exquisita; y lástima que otras películas no lograran recaudar lo que debieran, para dar una buena lección de dónde invertir el dinero. Pero qué se le va a hacer...
