Entró en el apartamento empapado, desolado por el abandono. Secó cada poro de su piel. La tinta de sus tatuajes quemaba al ser besados, aun sabiendo que su corazón pertenecía a otra.
Revista Talentos
El sonido de los truenos no impidió que oyera el timbre. Sorprendida, escuchó su voz tras el interfono.
Entró en el apartamento empapado, desolado por el abandono. Secó cada poro de su piel. La tinta de sus tatuajes quemaba al ser besados, aun sabiendo que su corazón pertenecía a otra.
Entró en el apartamento empapado, desolado por el abandono. Secó cada poro de su piel. La tinta de sus tatuajes quemaba al ser besados, aun sabiendo que su corazón pertenecía a otra.
