




Philippe Starck: “un proyecto que define cómo debe ser realmente la modernidad francesa … artística, delicada, abierta, poética”.


El hotel cuenta con 85 habitaciones y 61 suites, decoradas todas ellas con piezas distintivamente francesas que recuerdan la historia gloriosa del establecimiento. A diferencia de los espacios públicos, más exagerados, las habitaciones tienen el aspecto acogedor de un apartamento particular.





Historia: El primer Le Royal Monceau fue inaugurado en 1928, y de inmediato se convirtió en el establecimiento predilecto de los artistas e intelectuales de la época. Entre sus espacios más apreciados por los visitantes, extranjeros pero también parisinos, se encontraban su jardín, sus salones para jugar al bridge, ping-pong o billar, y también su famosa peluquería. Clientes como Josephine Baker, Maurice Chevalier, Ernest Hemingway o Mistinguett forma ya parte de la historia de este hotel.




Imágenes y descripción vía: Diario Design
