Si estás a punto de tener a tu bebé, debes tomar la decisión ¿dar teta o biberón? Si no lo tienes claro, puedes leer las 12 ventajas de dar el teta.
Si optas por la primera opción, enhorabuena, me alegro por ti y por tu bebé. Pero tengo que decirte algo, probablemente no sea un camino de rosas. Hasta que la lactancia esté bien establecida, puedes encontrar muchísimos obstáculos, pero todas, repito, TODAS las madres pueden superar si tienen bien claro la decisión que han hecho.
Si tu opción ha sido dar el pecho, tienes que ser consecuente con lo que quieres hacer. Es decir que no te quedes esperando a que llegue el día y ya veremos si “puedes o no puedes” (esto es lo que nos meten en la cabeza…), no, por favor, ¡olvida eso!

Primero de todo, infórmate bien. Debes leer libros buenos sobre lactancia (por ejemplo “Un regalo para toda la vida” de Carlos González) y/o buscar un grupo de apoyo a la lactancia cercano a tu domicilio. Desgraciadamente no todos los hospitales están especializados en lactancia, y es una pena la verdad, porque una va con toda su buena voluntad y se puede encontrar cualquier barbaridad…
Debes tener en cuenta que dar teta a veces no resulta nada fácil y pueden ocurrir ciertos problemas:
Congestión en el pecho (plétora o ingurgitación)
El pecho se hincha entre el tercer y el sexto día por la subida de leche, a veces suele doler bastante pero se alivia poniendo al pecho al niño con frecuencia (cosa que evitará que se congestione). También alivia compresas o baños calientes.
Grietas y dolor en los pezones
Este problema es muy frecuente y se evita con un buen agarre del pecho, si duele es que no está mamando en buena posición. Te tiene que agarrar toda la areola, cuanto más agarre menos duele. Suele ir muy bien que los pezones estén al aire después de dar de mamar, y si te da el sol, mucho mejor. También puedes ponerte tu misma leche, cura bastante. Pero dejarlos secar al aire (sin toallas ni nada) suele ir bien para no irritarlos.
Obstrucción de conductos:
Suele pasar en un conducto de uno o de los dos pechos. Se nota hinchado, caliente y puede doler. Suele pasar cuando llevamos sujetadores apretados o porque el bebé no mama lo suficiente. Puedes hacerte masajes para extraer la leche acumulada que queda como un tapón. Puedes ir cambiado de postura para que la leche fluya mejor y facilites el vaciado de la zona.
Mastitis
La temida mastitis es una infección del pecho, normalmente causada por un mal agarre, una ingurgitación, o una obstrucción de conductos. El pecho se inflama y puede enrojecerse y suele haber mucho dolor. Lo normal es que no pase si tu bebé mama bien y frecuentemente. Pero aún así podría pasar… tu equipo pediátrico o comadrona puede ayudarte.
Crisis por brotes de crecimiento o picos de lactancia
Hay momentos o temporadas en los que tu bebé se mostrará más inquieto a la hora de mamar, no te asustes porque haga cosas raras: algunos lloran, otros estiran el pezón, otros te estiran y lloran y se vuelven a coger, otros piden una teta y otra… en fin, no es más que una época de crecimiento y demanda de leche. Los terneros dan cabezazos a sus madres para estimular la producción, nuestros pequeños nos estiran del pecho
.
Ellos se sienten molestos porque algo les dice que necesitan más leche y su cerebro les pide estimular el pecho mientras su cuerpo se siente cansado. Suele ir bien cambiarlo de un pecho a otro sin más, para que se produzca la leche suficiente en el tiempo record que necesita.
Estas crisis son un momento crucial para mantener la lactancia porque es fácil pensar en negarle el pecho ya que puedes creer que ya ha mamado demasiado, o que está muy raro y no sabes qué le pasa. Es posible que en ese momento escuches a alguien que te diga que puede que tu leche no alimente lo suficiente y se quede con hambre. Nada de esto, la naturaleza es sabia, simplemente está diciéndole a tu pecho que vaya preparando mucha leche que está a punto de dar un estirón.
También hay momentos en la lactancia en los que el bebé deja de mamar como antes, tampoco te alarmes, también son crisis de crecimiento, lo mismo tu pecho se ablanda y puede que alguien te diga que ya no tienes leche, pero no escuches, es normal, es signo de que la lactancia está bien consolidada.

Nadie nace sabiendo dar de mamar, y nadie nace sabiendo mamar. Sí, hay un instinto, y a veces se encuentra la postura rápidamente sin más problemas, pero no es lo normal. Así que debes estar preparada y armada de paciencia para evitar toda clase de comentarios que empezarás a escuchar a tu alrededor en caso de que te cueste un poco más.
Es importante que des el pecho a demanda, cuando tu bebé quiera, sobre todo al principio. A todos nos gusta comer cuando tenemos hambre y nadie nos debería decir ni cuánto ni cuándo tenemos que comer, ¿no?. Pues el mismo derecho tiene tu bebé, sí, sólo él sabe cuándo y cuánto tiene que mamar, no se lo niegues diciendo: ¡¡pero si acabas de comer!!. Créeme que puede ser el principio del fracaso de la lactancia, sí, así como lo oyes, porque sólo tu bebé es el que ordena a tu cerebro cuánta leche necesita producir para sobrevivir y alimentarse como quiere y si le niegas (se le niega también con el chupete…) la leche no se produce en la cantidad necesaria… ¿curioso verdad? Además muchas veces los bebés se asustan o se estresan y sólo quieren el pecho de su madre para sentirse seguros y poder relajarse.
Así que si estás decidida no vaciles ante el primer contratiempo y sigue adelante, pide ayuda y más ayuda. Y sobre todo no des chupete, al menos al principio, porque interviene en la lactancia de pleno. Mientras chupa del chupete no está mamando y es esencial que mame todo lo que quiera al principio hasta que la lactancia esté totalmente consolidada que suele ser sobre los 2 ó 3 meses.
Consejos si después de todo tienes claro que quieres dar teta
- Infórmate con buenos libros
- Rodéate de gente que haya dado pecho (no me refiero solo a la abuela que dio cada 3 horas…)
- No desistas si hay contratiempos (si te duele es que no está mamando bien, mamar no debe de doler), date tiempo y dale tiempo, cree en ti y en él.
- Dale de mamar cada vez que él/ella quiera, no cuando te vaya bien…
- Acude a algún grupo de lactancia. Te podrán ayudar en el caso de que tu bebé no se enganche bien y que te duela.
- ¡¡Ten paciencia!! nadie nace sabiendo
