Consejos para un lío de faldas. La cuadratura del círculo.

Publicado el 05 mayo 2014 por Javier De Lara @FValentis


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Dejé a Álvaro y a Alonso en el bar poniéndose al día, ya que al día siguiente yo tenía que ir a trabajar. De nuevo, no habíamos sacado nada en claro, salvo que Alonso seguía bailando sobre el filo de la navaja, pero eso era algo habitual en él y lo cierto era que tenía la capacidad para hacerlo y salir vivo.
Antes de irme, le había preguntado si le había comentado a Lorena que su hermana Ali había ido a verle. Sí que se lo había contado, o al menos eso me dijo, encogiéndose de hombros, pero obvió el detalle del beso, ya que no pensaba que fuera buena idea decírselo. Yo le recomendé que lo hiciera, ya que obviar ese tipo de información suele traer consecuencias desagradables. No pareció que mi amigo tomara en consideración mi idea.
Han pasado ya unos cuantos días desde nuestra reunión y no tenía noticias de Alonso. He aprovechado estos días de puente en Madrid para irme a Alicante a tomarme un merecido descanso y desconectar de todo, por lo que apenas he tenido contacto con nadie. Así que, cuando he llegado a casa, he revisado mi correo electrónico y me ha sorprendido encontrar un mensaje de Ali con el título de "Hola".
Qué relación tengo yo con Ali, os preguntaréis. Digamos, para no adelantar acontecimientos, que la conocí hace ya bastantes años, como parte de una extraña historia que tal vez algún día tenga tiempo de contaros. El caso es que desde entonces mantenemos una buena relación, aunque no seamos lo que se dice exactamente amigos. 
He abierto el mail, con precaución, sin saber exactamente qué me iba a encontrar. Las primeras líneas eran meras cortesías y preguntas inconcretas que ocultaban la verdadera intención de su mensaje, que se desvelaba al final del mismo y que os transcribo literalmente.
"Sé que es raro, pero te escribo para preguntarte por Alonso. Sé que eres su amigo, pero también nosotros nos conocemos desde hace tiempo y por eso acudo a ti. Sabes que, a pesar de que hemos pasado dificultades y lo hemos tenido que dejar, lo sigo queriendo mucho. Me gustaría saber si está bien. He ido a verle y le he visto muy raro, más sudoroso y nervioso de lo que en él es habitual. No me miró a los ojos en ningún momento y no aprovechó para meterme mano, a pesar de que se lo dejé a huevo en varias ocasiones. ¿Sabes si tiene problemas? ¿Está saliendo con alguien? Perdona que te lo pregunte así, pero quiero saber a qué atenerme. En fin, ya me dices. Besos."
De las palabras de Ali entendí tres cosas. Una que sabía redactar bastante mejor que su hermana pequeña. Dos, que estaba claro que se olía que Alonso se estaba trajinando a otra. Tres, que no parecía conocer la identidad de la trajinada, por suerte.
Estaba dándole vueltas a qué debía hacer con aquel mensaje, si contestar que no sabía nada o si llamar a Alonso primero, cuando mi móvil sonó. Era Alonso, cómo no. A pesar de que no tenía intención porque estaba muy cansado, mi amigo me ha convencido a acudir a nuestro cuartel general ya que estaba inquieto y deseaba contarme qué le había ocurrido estos días.
-Me voy a mi casa, que vengo de pasar el puente en Granada y te cuento -dijo, despidiéndose, sin darme opción a replicar.
Esta vez llegué yo diez minutos antes que Alonso, que apareció en el bar con la cara completamente desencajada. -Joder macho, vaya lío -dijo, sentándose y pidiendo una cerveza al camarero -una jarra triple, por favor, o lo más grande que tengas.-¿Qué pasa ahora? -le pregunté, acostumbrado a sus agobios.-Es que parece todo una puta broma, te lo juro. Me lo cuentan y no me lo creo.-Tranquilo, tranquilo. Después de todo lo que me has contado, no puede ser para tanto.-Bueno. ¿Te acuerdas que mi madre se había ido unos días a Mallorca con su hermana?-Sí, creo que me lo comentaste. Volvía hoy ¿no?-Joder, todos sabíais cuándo volvía salvo yo. Pensaba que iba a venir mañana -dijo, suspirando.-Si me lo dijiste tú...-Vale, pues la he cagado. Necesito una agenda o apuntar las cosas en el móvil.-Pero no entiendo cuál es el problema. Ha llegado un día antes ¿y?-Pues que bueno, ha pasado algo. He estado estos días con Lorena. No sé cómo pasó, pero me animé y me fui a pasar el puente con ella a Granada. Hemos vuelto esta mañana, bastante pronto, para pasar el día por Madrid y... -Alonso se detuvo y se echó las manos a la cabeza. Parecía realmente inquieto.-Pues yo tengo otra cosa que contarte -le dije, aprovechando la pausa- me ha escrito Ali.-No me jodas. Esto no puede ser casualidad. Todo al mismo tiempo.-Bueno, no sé de qué coño hablas exactamente ¿por qué no me lo cuentas todo?-Pues ponte cómodo, porque esto se complica más.
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