Me siento como un niño americano, de esos que están emocionados por disfrazarse e ir a pedir golosinas por su barrio.
Normalmente no apruebo en absoluto estas "tontadas consumistas" que nos hacen gastar y gastar bajo cualquier excusa; pero bueno, por esta vez, me voy a dejar llevar y dejaré salir a la niña que llevo dentro, ultimamente se está quejando mucho porque la tengo muy abandonada. Y eso que estoy bastante "jodida" con dolores de cuello, espalda y corazón y quizás debería guardar reposo, pero necesito un poco de alegría, además que para el papel de zombie igual resulto más convincente con mis achaques, en fin..
Aquí mi canción favorita de Halloween: monster mash, todo un clásico: