Cristinita y su nuevo amigo "El callo"

Publicado el 26 diciembre 2021 por Cristinita

Cristinita y su nuevo amigo "El callo" 


Creo que no me había costado nunca tanto ponerme a dibujar, ni a pensar cómo contar mis propias experiencias de una manera "amena", en estos años.

La situación vivida en la que "todo se paralizó"; la incertidumbre, la fortaleza que surgió de todo eso; pensamientos demasiado negativos para trasladarlo a este otro lado de la realidad... Por lo que decidí esperar hasta que volviera con una mente más abierta y positiva.

A veces nos encerramos en nosotros mismos que parece que no hay nada positivo a nuestro alrededor y eso, queridos lectores, es lo que me ha ocurrido a mí.

Así que aquí estoy, en mi escritorio con un callo enorme que me observa.

Un callo gordito, coloreado, situado en ese dedo al que a veces le preguntas "para qué sirves". Porque, queridos amigos y amigas, sólo nos damos cuenta de la importancia que tiene un dedo en particular cuando nos cortamos con un folio o eses zapatos más maravillosos, deciden darle una paliza.

Pero, volvamos a mi callo de la mano (y no el que preparan nuestros familiares próximos cuando en el exterior podemos estar en camiseta). Ese callo que me miraba con tristeza porque estamos en Navidad y se pregunta, cómo es posible que no hayas escrito nada productivo en todo este tiempo y, de pronto, parece que te hayan entrado las ganas.

Ya se sabe, se acerca el 31 de diciembre y el balance de todo un año está a la vuelta de la esquina, por lo que mi nuevo amigo espera que este año sea el último que lo pongo a trabajar y así poder descansar de tanto opositar.

Porque aquí sigo, fosilizada delante de unos folios como un Velociraptor que aún no se ha extinguido, intentando no contagiarme con el nerviosismo de los cambios legales; en una nueva ciudad que apenas conozco, por la vida opositora que llevo, comiendo como una persona adulta que vigila la subida de la luz; estudiando para formarme y mejorar (por no tirar la toalla); dibujando poco y esclavizada  trabajando un montón de horas (aunque muy agradecida por la suerte que he tenido este año).

Si hiciera un balance de estos últimos años, a nivel laboral vería pocos cambios, pues sigo intentando conseguir mi plaza fija una y otra vez. Pero quizás el cambio personal ha sido significativo y he de confesar que crecer es la parte que menos me ha gustado (pues nunca me ha gustado tomar decisiones).

Así que querido callo, ¿estás preparado para lo que te deparará este año 2022 que se acerca? Porque estoy convencida de que este año será el último año que me acompañes y podremos decir adiós a la oposición, porque la habremos sacado. 

Por eso ríe y prométeme que darás lo máximo de ti en este año de tanto trabajo. ¿Preparado? ¿Listo? ¡Vamos allá!