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Crítica: The Final Destination

Publicado el 11 diciembre 2009 por Palitoh24
Crítica: The Final Destination
La muerte no resiste a secuelas...
(con Spoilers)
Ya pasaron casi diez años desde que los adeptos al género nos alegramos por la incorporación neta de un malo malísimo en el mundo del terror: la mismísima muerte. De la mano de James Wong -quien después dirigiría la tercera parte-, el filme que mostraba como un grupo de desgraciados sobrevivientes serían perseguidos por la parca era una sincera propuesta para alimentar el morbo cuasi gore de aquel entonces.
Ahora, no sólo hartos en secuelas -hubo una malísima segunda parte y una un poco menos peor tercera-, nos tuvimos que comer este bodrio que al menos se compadece (y esa es una palabra que no entra en el diccionario del director David R. Ellis -quien se encargó de la segunda parte) de ser corta, ya que el martirio -no a las víctimas, sino al espectador- dura menos de hora y media.
Ahora tenemos a cuatro imbéciles mal encarnados por los actores, que no se suben ni a un avión ni a una montaña rusa, sino que van a ver una carrera de autos Nascar. De ahí, lo mismo de siempre: la inexplicable premonición del más imbécil del grupo (que por supuesto, siempre es el último en morir -oops, spoiler... a quién le importa), el milagroso salvataje junto a otro grupito de gente que le cree al imbécil, (que tiene una novia que está tremendamente buena, para variar), las dudas, la cadena, la carrera contra la muerte, y nosotros viendo como de a poquito van palmando uno por uno todos los que no murieron trágicamente en la escena principal.
Lo peor de este filme -de lo más rescatable, porque hay muchas cosas malas- es que está constantemente en un debate entre lo que se puede y no se puede mostrar. Mientras tenemos que ver las tripas de una pseudo-extra desparramadas en el suelo luego de que le caiga una rueda que voló más de 100 metros desde el lugar donde todo está estallando (que solo tenia una puerta de emergencia que el grupito de imbéciles sí supo encontrar), tenemos que quedarnos con las ganas (por así decirlo, no me rotulen de morboso... si quieren) de ver cómo queda el cuerpo del que en esta entrega toca ser atropellado brutalmente por la tan parodiada combi que sale de la nada y cuyo piloto no sabe usar los frenos o por lo menos soltar el acelerador. Así lo mismo sucede con el resto de las esenas, que son una contradicción atrás de la otra respecto a la ideología estética que quiso mantener el cuerpo técnico de esta fantochada que encima se da el lujo de que la clasifiquen como "horror", porque no asusta en nada.
La muerte se las tiene que rebuscar bastante en esta cuarta parte, ya que los personajes zafan de una manera increíble de mil acontecimientos desafortunados para luego ser atropellados sin percatarse, derribados por una cadena, o mutilados por una piedrita que se enganchó en una cortadora de césped. A la mala suerte no le ofrecieron contrato ni papel para esta versión infumable de Destino Final, que esperemos que ya sea el verdadero "final".
Una saga se puede mantener siempre y cuando se siga una línea argumental; aquí sólo mencionan a los viejos personajes después de una "investigación" en la red que los alarma mucho más de lo que ya están (¡oh!), aunque obviamente el incrédulo no se la traga y termina muriendo de una manera terriblemente estúpida e inverosímil. Ahí está, esa era la palabra: inverosímil. Eso es todo lo que sucede en esta película. Fin de la crítica.
No es peor que Jennifer's Body, ya que por lo menos la fórmula berreta de toda la saga sigue funcionando a rajatabla, asi que no se merece tan mala nota. Aunque tampoco es mejor que Case 39, ya que ahora que me doy cuenta, ésta asustaba alguito al lado de la que nos ocupa... asi que ahí les va la valoración. Los que no la vieron, sigan así que no se pierden de nada. Los que la vieron, sabrán a qué me refiero...
Calificación (del 1 al 10): 2,50Crítica: The Final Destination

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