John Pappalardo, caporegime de la familia Calascibetta, murió acribillado en el restaurante Little Palermo. Enfureció a los suyos no la muerte en sí de Pappalardo, que todos esperaban, sino la crueldad gratuita del asesino, que no permitió que su camarada terminara de saborear un delicioso plato de sarde alla siciliana.