El gran problema de las separaciones es la insistencia de los padres en que los hijos formen parte de la separación y tengan que decidir. ¿Alguien les preguntó a esos niños en su momento si estaban de acuerdo en que sus padres se unieran y decidiera formar una familia? Creo que no, fue una decisión tomada por dos personas adultas que quisieron formar una vida en común y que ahora han decidido que lo mejor es separar sus caminos.
Con esto no quiero decir que los padres, de manera consciente formen una guerra y se alíen con sus hijos, aunque en algunos casos sí que lo hacen de forma muy consciente, pero otros sin darse cuenta involucran a los hijos en su separación sin saber que es un gran error.
Para un niño una separación no debe ser un trauma, ni un cambio de vida radical donde ya nada volverá a ser como fue antes.
Un niño debe vivir la separación de sus padres como un proceso amistoso en el cuál uno de los dos decide vivir separado de la familia, pero que en lo que respecta a la relación paterno-filial no afectará en nada y seguirá ejerciendo como p/madre, seguirá hablando con su hijo, contactando con él, preocupándose de sus problemas, estudios, saliendo de excursión, de paseo, etc......
Siempre se cae en el error de vivir una separación como algo traumático, como un problema que traerá luego graves repercusiones. Los padres al final de la convivencia suelen tener bastantes roces, peleas... esto hace que los niños tengan esta visión de sus padres