Cuentas de correo electrónico

Publicado el 19 mayo 2018 por Sylvia
Alguien me dijo que tiene muchas direcciones de correo mías. Y pues no: nada más tiene dos, una de las cuales no está "en operación". Pero sí tengo varias.
A) La cuenta de Gmail vinculada a los blogs, que nunca uso. Google dispuso que la tuviera.
B) La cuenta de Hotmailque considero como "base"; la que doy usualmente, en la que, por ejemplo, recibo las notificaciones de Hacienda
C) La cuenta de Gmail que uso para cosas de trabajo.
Soy articulista y correctora de estilo. Si necesita algo en relación con eso, puede escribirme a silviaparqueaw@gmail.com
D) Otra cuenta de Hotmail que abrí la primera vez que mi dirección de correo iba aparecer como algo público en la red; empecé a usarla para interactuar con personas que solo trato en el medio virtual.
Ya no puedo entrar a mi correo "D" porque no recuerdo la contraseña. Parece fácil simplemente decir "he olvidado la contraseña", pero hace años que  no me entiendo con Hotmail: ha llegado a mandarme de la cuenta "A" a la cuenta "D" persiguiendo códigos de seguridad, dejándome sin poder entrar a ninguna de las dos. Por eso no he intentado hacer más que tratar sin éxito de recordar la bendita contraseña.
Eso me lleva a la sensación de que voy dejando basura cibernética, como hemos dejado basura en el espacio exterior. Siento como si tuviera huecos virtuales, espacios abiertos que deberían estar cerrados. Porque hay más:
E) Mi primera cuenta de correo era una de Yahoo. Cuando abrí la de Hotmail, fui dejando de usarla y luego olvidé la contraseña. No conseguí responder las preguntas de seguridad para volver a entrar. Un día, una ex amiga me dijo que me había enviado a esa dirección un correo en relación con la situación que nos convirtió en "ex" amigas. Cada vez que recuerdo esa cuenta, recuerdo ese correo que no leí. Me gustaría no recordar ninguna de las dos cosas o poder asegurarme de eliminar la cuenta para que no existan.
F) Alguna vez abrí otra cuenta de Hotmail para comunicarme con un par de personas especiales. Luego empezamos a comunicarnos por otras vías y abandoné la cuenta: no sé si la eliminé. Me gustaría saberlo. Es esta sensación de ir dejando migas por el camino.
G) También tengo otra (de Hotmail) vinculada a una plataforma de un foro en el que ya no participo. Esa no me molesta. Ya curada de espantos, tengo apuntada la contraseña. Tal vez vuelva al foro/plataforma y entonces la usaré.
H) He tenido también cuentas vinculadas a las organizaciones en las que he trabajado; pero que yo sepa, se han eliminado al separarme de las organizaciones. La que sigue existiendo es una de Hotmail que usaba en la inmobiliaria (tampoco recuerdo su contraseña). Esta no me molesta porque la usé exclusivamente para mandar mensajes sobre el trabajo, unos cuantos a clientes y la mayoría a los ejecutivos. Esto me hace concluir que lo que no me gusta es tener "perdidas" cuentas que dicen algo de mí

Silvia Parque


P. D. Ahora recuerdo que cuando abrí una cuenta de Facebook para mi imaginario príncipe azul, abrí una cuenta de correo para él. [AQUÍ, un poco más sobre Felipe en mi vida.]