Depositan recetas secretas en el caldero. Bulle. La intensidad del fuego eleva llamas hasta derretir el bronce. La pócima derramada emite efluvios de podredumbre. Millones de narices se protegen esperanzadas tras mascarillas asiáticas con tara de fábrica. Morgana, Sanchezca y Breyana vuelan, carcajeándose, sobre escobas supersónicas por el espacio electoral.