desde que me quedé absorto
escuchando el silencio de tus pasos.
De antes miraba al cielo durante el día
y también le miraba en la tarde,y en la noche, esperando el paso de las estrellas
que nunca llegaban.
De antes suspiraba al sentir tu presencia,
caminando por la alameda y, bajandocon paso firme, para llegar a mi lado.
De antes rezaba por llegar a la hora concertada
a nuestra cita y resarcirme besando tus labiosy robando tu sonrisa.
…Pero hoy, simplemente me enjuago una lágrima.
Rafael Sánchez Ortega ©
02/11/18