Revista Talentos
No comprendía la cobardía de su jefe al mandarle el burofax de despedido sin antes haberle llamado para interesarse por su salud. En realidad, le agradecía que prescindiese de él, pues era como una señal para que reaccionase y se dedicase a la docencia, dejando atrás aquel nido de víboras.
