Rene Stuardo
Escribo, respiro, resisto.
Puteo, exhalo, me pierdo.
Mi vida es un desastre.
Es el nudo que no acaba de desatarse,
O de atarse con la suficiente fuerza.
Es la soga abandonada
En un rincón del galpón,
Olvidada y desvencijada.
Es la noche sin insomnio, pero con sueño,
Luego de querer emborracharme
Con el vino del postre intitulado “Promesa”.
Mi vida que es un aire acondicionado frío-calor
Que hace saltar la térmica
Y enrosca sin piedad al medidor.
El desastre sin puente, ni rotondas,
Sin río ni frontera o camino.
Pero con un ventarrón que barre la bahía
Y deja la playa des-olada:
El mar sin olas, sin sal, ni espuma.
La playa sin huellas ni poesía;
Este invierno cagándonos de frío.
Y lo que es peor:
El balcón de mi casa sin amaneceres,
Con siestas tumbada de espaldas
Sobre la cama prolijamente tendida;
Medias noches sin medias lunas,
Durmiendo con zoquetes grises de lana.
Esta vida con la ausencia indiscutida
Del cualquier asalto
Vespertino, matutino
Diurno o nocturno
De algún pariente cercano al amor.
Y el timbre que no funciona…
En esta vida
Sin enojos ni frases desafortunadas,
Sin reconciliaciones.
Este desastre sin vos.
Patricia Lohin
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