Revista Talentos
¡¡Tantarantán!! El tambor se adelantaba... otra vez. El director, encolerizado, reclamaba una batuta aún más sólida. Ni en las cuerdas ni en el viento madera podían explicarse aquella insólita situación. Marcos siempre destacó como un instrumentista competentísimo. Ignoraban cómo la noche antes había descubierto al fagot "soplándose" a la trompeta.
