Doble mitad

Publicado el 20 junio 2012 por Sara M. Bernard @saramber

El dibujo, realizado sin prestar interés a la calidad artística, da un poco de miedo. No es que la foto sea muy mala, es que además el resultado es así de feo.
Uno de esos rostros estándar que pinto cuando me aburro o hablo mucho rato por teléfono o sólo quiero practicar con el trazado de caras. 
Así mirado, el susto es porque se asemeja a los típicos seres rollo Pleyadianos y similar fauna. Este mal dibujo tiene la particularidad de estar hecho a dos manos, algo que practico de vez en cuando.
La parte de la derecha, con la mano derecha. La parte de la izquierda, con la mano izquierdo (se nota el trazo rectificado en la zona de la barbilla). Con dos bolígrafos negros muy monos, funcionando al mismo tiempo. Tal que así.
Es algo bastante divertido, si no se presta atención a los estertores y posturas ortopédicas de la mano izquierda desentrenada. Que soy diestra, en una familia de zurdos.
Lo siguiente es intentar escribir y ahí es donde se me llevan los demonios. Apasionada de la caligrafía exquisita ultra-legible, ver mi letra zurda desdibujada y retorcida, peor que los primeros intentos infantiles, me da bastante coraje. Hoy lo tomé con relax modo juego, observé la posición de papel, dedazos y boli de manera natural, e intenté imitarlo como en un espejo con el lado desentrenado.
Cuál fue mi sorpresa al empezar a escribir al revés. He descubierto que la manera natural de escribir con la izquierda es en modo espejo. Ni siquiera hay que pensar la disposición de las letras, salen solas.

Y la siguiente sorpresa, por curiosidad, comprobar lo escrito en el espejo del baño. Con cierto aire torpe, pero la caligrafía así realizada SÍ se parece más al estilo de la "mía", en vez de las palabras "bien puestas" trazadas con la mano tonta.
Un momento, esto me suena... ¿escritura especular? ¿Eso no era... el "gran misterio" característico de Leonardo?

A que se aparece Dan Brown debajo de la mesa, y yo con estos pelos.
Auxilio.
Ay, me duele el cerebro. Ha debido conectarse algo por ahí.