Revista Talentos

El ajado peso de los remordimientos

Publicado el 08 mayo 2018 por 50palabras @50palabras_
Una magnolia, ya marchita, intentaba convencer a su colibrí:
—Márchate o también morirás. Nunca debiste aletear los vientos por mí.
—Pero..., ya no podría libar sin ti, preciosa —balbuceó—. Eres cuanto...
—Tú te quedaste porque me amabas —interrumpió avergonzada—. Yo, inmóvil flor solitaria, fingí amarte sólo para que te quedaras.
Escrito por Antonio Bolant - Twitter

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