Por lo general, los lunes nos empujan directo a activar el piloto automático: levantarnos, atender pendientes, responder mensajes, trabajar, correr de un lado a otro y llegar al final del día sin habernos detenido un instante para sentir… y sentirnos.
Hoy me encontré con esta reflexión y pensé en mi yaya paterna.
Ella, como la mayoría de los miembros de mi familia, no era mujer de decir «te quiero» como lo expresamos ahora. Su cariño hablaba en muchas otras cosas: en cortarte la verdura o la carne; en cuidarnos a mí y a mi hermano, sin reservas, cuando mis padres tenían que salir; en estar pendiente de las preocupaciones de su familia y ayudar a resolverlas; en coserte un botón o arreglarte el bajo de la falda; en traerte un pastel sin motivo; llevarte al cine o prepararte tu comida favorita cuando la visitabas e invitarte a quedarte a dormir. Éramos felices… y no lo sabíamos.
Y hoy, pffff… cuánto hemos avanzado en comunicación y, sin embargo, con qué facilidad confundimos estar conectados con sentirnos realmente cerca. En cuestión de segundos tenemos mensajes de voz, videollamadas, emojis, fotografías, pero a veces olvidamos lo esencial: mirar a alguien con atención, preguntar cómo está realmente y quedarnos a escuchar la respuesta. Abrazar, acompañar incluso en silencio, o bien hacerle saber al otro que nos importa.
Quizá este lunes sea una buena oportunidad para desconectar, aunque sea por unos minutos, del modo “funcionamiento” y activar el de atención plena: hacia ti mismo y hacia quienes forman parte de tu entorno cercano.
Recordemos que detrás de cada correo, cada reunión, cada urgencia y cada objetivo profesional hay personas. Nuestra inteligencia emocional, nuestras relaciones y la manera en que cuidamos nuestros vínculos también forman parte de quienes somos.
Cultivemos el amor en todas sus formas. No dejemos que la prisa nos haga olvidar cómo queremos, cómo cuidamos y cómo hacemos sentir a quienes están presentes en nuestra vida. El tiempo no es ORO, es ahORA.
Hazlo, solo por hoy… e inténtalo de nuevo mañana.
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