Revista Talentos
Había una vez un cuento que relataba las fantasías de los niños para acostar a sus personajes, cimentaba leyendas con juegos y acababa arropándolos entre sus páginas cerradas. Así, en impaciente duermevela, aguardaban inquietos el amanecer de unos ojos por los que deslizarse hacia los infantiles lienzos de la imaginación.
