
El fatídico día se aproximaba, los medios de comunicación lo anunciaban constantemente, solo quedaban cuatro días para que se cumpliera la profecía.Onofre con su flema habitual, hizo las maletas y tomó el primer vuelo a un país lejano donde empezar una nueva vida, con la esperanza de un futuro mejor y de que no tener que aprender alemán.
