Repentinamente, el accidente. Entonces el conductor recordó la película de El Gran Gatsby: "Ahora tú dirás que eras quien conducía".
Revista Talentos
La madrugada arrugaba la carretera y adormecía los reflejos del conductor. El acompañante le preguntó si quería turnarse, dar una cabezada. Estaba dispuesto a relevar al volante a su jefe.
Repentinamente, el accidente. Entonces el conductor recordó la película de El Gran Gatsby: "Ahora tú dirás que eras quien conducía".
Repentinamente, el accidente. Entonces el conductor recordó la película de El Gran Gatsby: "Ahora tú dirás que eras quien conducía".
